Lula da Silva y Flávio Bolsonaro llegan a la primera vuelta en un escenario de paridad en lo que será la primera vuelta en ese país.
Brasil votará este domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en una contienda que tiene a Lula da Silva y Flávio Bolsonaro como protagonistas y que podría definirse en un balotaje previsto para el 25 de octubre. Para Argentina, el resultado tendrá relevancia política por la relación entre ambos gobiernos, aunque el impacto sobre el comercio bilateral estará condicionado principalmente por la evolución económica del país vecino.
Según un análisis de Abeceb, el intercambio comercial entre Argentina y Brasil logró mantenerse pese al enfriamiento del vínculo diplomático. El sector automotor continúa siendo el principal eje de integración productiva y representa alrededor del 40% del comercio en ambas direcciones.
Entre enero y agosto de 2026, el déficit comercial argentino con Brasil fue de US$1.635 millones, frente a los US$4.119 millones registrados durante el mismo período de 2025. Para todo el año, Abeceb proyecta que el rojo comercial se ubique cerca de los US$2.500 millones.
Menos importaciones y más exportaciones argentinas
La reducción del déficit se explica principalmente por una caída de las compras argentinas a Brasil. Las importaciones disminuyeron 17,2% en lo que va del año, mientras que las exportaciones hacia el mercado brasileño crecieron 4,1%.
En agosto, las exportaciones argentinas a Brasil alcanzaron los US$1.099 millones. De ese total, US$446 millones correspondieron al complejo automotor, equivalente al 41%. En sentido inverso, las importaciones desde Brasil llegaron a US$1.479 millones y los vehículos y autopartes representaron US$554 millones, el 37%.
Brasil continúa siendo además un mercado central para las pick-ups medianas fabricadas en Argentina. Al mismo tiempo, las compras argentinas de vehículos brasileños disminuyeron en un contexto de menor demanda interna y mayor competencia de los autos provenientes de China.
Fuera del sector automotor también hubo cambios en la composición del intercambio. Las exportaciones argentinas de lácteos hacia Brasil aumentaron 27,6% interanual en agosto, mientras que las ventas de energía crecieron 80,8%. En cambio, el trigo perdió participación debido a que Brasil amplió sus proveedores y aumentó las compras a Rusia y Estados Unidos.
Del lado de las importaciones, Argentina incrementó las compras de algunos productos. En agosto, las adquisiciones de hierro y acero crecieron 79,8% interanual, las de energía eléctrica aumentaron 58% y las de carne bovina tuvieron una suba del 218,3%.
El escenario económico que enfrentará Brasil
Para Abeceb, la evolución de la economía brasileña será una variable central para el comercio bilateral. La consultora proyecta un crecimiento del PBI de 1,9% tanto en 2026 como en 2027, mientras que estima una inflación cercana al 4% para el próximo año.
Uno de los principales desafíos estará en las cuentas públicas. El análisis contempla para 2027 un resultado fiscal nominal equivalente a -8,5% del PBI y una deuda pública que podría alcanzar el 86,7% del producto.
Gustavo Pérego, director de Abeceb, sostuvo que el principal riesgo para el intercambio no estaría directamente relacionado con el resultado electoral, sino con el escenario macroeconómico que enfrente el próximo gobierno. Según su análisis, un ajuste fiscal que reduzca la actividad brasileña podría afectar la demanda de productos argentinos.
Brasil llega a las elecciones con algunos indicadores de actividad todavía positivos. Durante el segundo trimestre, el PBI creció 0,5% respecto del trimestre anterior y 2% interanual, impulsado principalmente por el sector agropecuario, que avanzó 6,8%. En contraste, el consumo cayó 0,4% trimestral en un contexto de tasas de interés reales elevadas.
Para Argentina, el escenario también estará atravesado por las elecciones presidenciales de 2027. De acuerdo con el análisis de Abeceb, una desaceleración simultánea de las economías de ambos países podría reducir el volumen del intercambio bilateral. Por eso, más allá del resultado de la elección brasileña, la evolución de la actividad económica y las decisiones del próximo gobierno serán factores centrales para el comercio entre los dos principales socios del Mercosur.
