Se trata de fenómenos que llevan varios años creciendo en el mundo, y cada vez causan más furor en Argentina y la región.
En los últimos días, en Argentina y la región se volvieron furor los “therians”, un grupo de personas que se identifican como animales, quienes incluso llegan a imitar sus movimientos como caminar en cuatro patas o arrastrándose.
Si bien no es un fenómeno nuevo, recientemente se volvió viral y generó controversia. Pero además fueron confundidos con otras comunidades similares, como los “furros” y los “otherpaws”. En esta nota, te contamos cuáles son las similitudes y diferencias de cada una.
Según supo Notas de Actualidad, por un lado, los “therians” son personas que tienen un cierto nivel de apercibimiento como si fueran un animal, ya sea que luego lo expresen de forma parcial o total, adoptando hasta algunas vivencias de animales como perros, gatos o zorros, entre otros.

Esta comunidad no toma el uso de máscaras o colas falsas como un hobby o un disfraz, sino que tiene una fuerte conexión con estos animales, al punto de identificarse con ellos. Si bien muchos actúan en gran parte de su vida como humanos, pueden experimentar ‘shifts’, como llaman dentro de la comunidad a los cambios de comportamiento que los hacen actuar o sentirse como su animal.
Por otro lado, los “otherpaws” es un término con el que se suele referir a las personas que forman parte de la subcultura “otherkin” -cuya identidad es parcial o totalmente no humana-, pero cuya representación tiene patas.
MIRÁ TAMBIÉN: Tenso cruce en el programa de Moria Casán: Gabriel Cartaña enfrentó a personas que se autoperciben animales
En este caso, la principal diferencia es que no solo se pueden representarse como un animal real, ya que también puede ser un animal ya extinto, una criatura mitológica o un ser fantástico, entre otros. Por último en el caso de los furros, son personas que suelen vestir trajes de personajes antropomórficos, mezclando rasgos animales con rasgos humanos.
A diferencia de las dos anteriores, en este caso los trajes -conocidos como “fursuits”- si los usan como un disfraz o pasatiempo, y no involucra ningún tipo de identidad interior, mental o espiritual con los animales.
En este caso, suele tratarse de personas a las que les gustan los dibujos animados, los cómics, los videojuegos o que disfrutan del cosplay -representar personajes ficticios a través de trajes y maquillaje- como una diversión.
MIRÁ TAMBIÉN: Alerta por cuentas en redes que promueven ataques contra integrantes de la subcultura “therian”
