“Deberían dormir en una cucha”: el psicoanalista cuestionó las actitudes de quienes integran las comunidades «Therians» y «Furrys».
Desde que Moria Casán regresó a la conducción de La mañana con Moria (El Trece) a comienzos de noviembre de 2025, la diva encabezó una seguidilla de momentos memorables al aire: desde entrevistas con figuras como Florencia Peña, Florinda Meza y Flavio Mendoza, hasta insólitas situaciones como la que se vivió este viernes 9 de enero luego que el psicólogo y panelista Gabriel Cartaña enfrentara a un grupo de personas que se auto perciben como animales.
Tras su presentación en el programa, el especialista en salud mental protagonizó un intenso cruce con miembros de las comunidades “therian” y “furry”, una subcultura global compuesta por personas interesadas en personajes animales antropomórficos —figuras con rasgos humanos como hablar, vestirse o caminar erguidos— que expresan su creatividad a través del arte, los disfraces llamados fursuits y avatares personales conocidos como “fursonas”.
El psicoanalista Gabriel Cartaña protagonizó un tenso cruce con los jóvenes que se autoperciben animales.
Así, la discusión giró en torno a los límites de la identidad y a las implicancias que conlleva asumirse como un ser no humano, más allá de la realidad biológica de cada persona.
“Lo que yo pienso es que los perros no hablan. Entonces, si te autopercibís perro, no deberías hablar, deberías ladrar y dormir en una cucha. Es decir, si te autopercibís de una identidad deberías ser consecuente con eso”, planteó el psicólogo.
En este sentido, Gabriel sentenció: «Cuando veo a una persona que se autopercibe perro pero después se sienta en una mesa o en un sillón como cualquier ser humano, y habla como un ser humano o se toma un transporte, mi impresión es que está jugando«.
«Si un padre de estos muchachos, viene y me plantea que no sabe que hacer con esto, yo les diría que los dejen ser y que hagan lo que ellos les piden: que duerman en el patio o en una cucha, que coman alimento balanceado y salgan con correa, que hagan todo lo que ellos dicen ser. Si se bancan esa vida, hay que respetarlos pero si no, explicales que están jugando y no son perros», sumó, ácido.
Al escuchar las palabras del psicólogo, uno de los integrantes le retrucó: «Hay una realidad y es que no podemos cambiar el hecho de que fuimos criados como humanos. Tenemos la cultura de humanos y no podemos cambiar algo que ya vivimos por mucho tiempo«.
«La mayoría sabe que son humanos y los que no lo saben, también son válidos. Yo siento que no hay discriminar a los demás por este tipo de cosas. Claramente, no vamos a hacer ese tipo de cosas y quienes lo hacen, bien por ellos», subrayó el joven en respuesta al cuestionamiento de Cartaña sobre las actividades cotidianas de los miembros de las comunidades “Therians” y “Furry”.
No obstante, el psicólogo aclaró que la dimensión biológica también resulta fundamental en este debate y profundizó: «Por ejemplo, hay algo que tienen los perros que ustedes no tienen y es su autopercepción de perros. Es decir, el perro no se autopercibe perro sino que simplemente vive como tal«.
«Entonces, cuando ustedes dicen que son perros ya estas haciendo dos cosas de humanos. La primera, autopercibirte, porque la auto percepción es humana y decirlo porque los perros no hablan», enfatizó, contundente.
Finalmente, visiblemente molesto, el psicólogo remarcó: «Y si vos hablás en vez de ladrar, no tiene que ver con cultura sino con que tenés cuerdas vocales que te permiten hablar y el perro no tiene aunque quiera. Es una cuestión biológica«.
Furrys: ¿De qué se trata la subcultura de personas que se identifican con animales?
La comunidad furry, llamada entre sus integrantes como el “fandom furry” (del inglés fandom, que refiere a un grupo de aficionados, y furry, derivado de fur, que significa pelaje) existe desde 1980 y agrupa a personas interesadas en animales antropomórficos, es decir, con características humanas.
Uno de sus ejes centrales es la creación de avatares conocidos como fursonas, que combinan características físicas y rasgos de personalidad —reales o idealizados— del creador con atributos de un animal elegido.
Moria Casán recibió a jóvenes que se auto perciben animales en su ciclo televisivo, La Mañana con Moria.
Estos personajes permiten interactuar dentro del grupo de fanáticos de manera digital y, para muchos furros, se convierten en un espacio donde no solo expresan su creatividad, sino que también exploran su identidad.
Finalmente, como forma de expresión, los miembros de esta comunidad suelen crear arte —dibujos, historias—, participar en juegos de rol e incluso utilizar fursuits (disfraces elaborados) que representan a sus personajes.