La NASA resolvió el misterio del objeto que cruzó el Sol durante el eclipse: no era un meteoro

Una imagen captada durante el eclipse parcial del 12 de agosto en España parecía mostrar un meteoro atravesando el disco solar.


Una extraña imagen captada durante el eclipse parcial que generó todo tipo de especulaciones entre los aficionados a la astronomía. En la grabación podía verse una figura atravesando el disco del Sol y desapareciendo pocos instantes después.

Según pudo saber Notas de Actualidad, la primera hipótesis parecía lógica: podía tratarse de un meteoro de las Perseidas, una de las lluvias de meteoros más conocidas del año, cuyo máximo de actividad coincidió con esas fechas.

La consulta de registros aéreos terminó por resolver el enigma

Sin embargo, el análisis realizado por especialistas vinculados a la NASA permitió resolver el misterio. El objeto que cruzó visualmente el Sol no era un meteoro ni un fragmento de cometa: se trataba de la estela de condensación de un avión.

Costa Rica construye una megacárcel contra el narcotráfico: Laura Fernández promete mano dura

La imagen que confundió a los observadores

La secuencia fue registrada por el fotógrafo Juan Pablo Castañeda en España y posteriormente seleccionada por Astronomy Picture of the Day (APOD), el proyecto de NASA que publica diariamente imágenes destacadas del universo y fenómenos astronómicos.

Quién es Rebeca Grynspan, la costarricense que busca ser la primera mujer en liderar la ONU

El registro fue realizado a las 20:28, hora local, mientras el Sol se encontraba parcialmente eclipsado. En las imágenes se observa una figura oscura y alargada que atraviesa visualmente el disco solar. La particular perspectiva hizo que pareciera que el objeto se encontraba muy cerca del Sol.

Japón: un terremoto de magnitud 5,9 sacudió Tokio y dejó varios heridos

Pero en realidad se trataba de un efecto de perspectiva producido por un objeto mucho más próximo a la Tierra.

¿Por qué se pensó que podía ser un meteoro?

La hipótesis del meteoro no surgió por casualidad.

El fenómeno coincidió con el período de máxima actividad de las Perseidas, una de las lluvias de meteoros más importantes del calendario astronómico.

Las Perseidas se producen cuando la Tierra atraviesa una zona del espacio con partículas dejadas por el cometa 109P/Swift-Tuttle. Cuando esos pequeños fragmentos ingresan en la atmósfera terrestre a gran velocidad, se calientan y producen los conocidos destellos que vemos como estrellas fugaces.

Según NASA, los meteoros de las Perseidas pueden alcanzar velocidades cercanas a 59 kilómetros por segundo.

Además, la trayectoria aparente del objeto registrado desde España parecía apuntar aproximadamente hacia la región del cielo donde se encuentra el radiante de las Perseidas, en la constelación de Perseo.

Todo parecía encajar. Hasta que los investigadores analizaron con mayor precisión las características de la imagen.

Las pistas que descartaron que fuera un meteoro

Uno de los primeros elementos que llamó la atención fue el tamaño aparente de la trayectoria. El objeto parecía desplazarse por un ángulo menor al diámetro aparente del Sol, que es de aproximadamente 0,5 grados en el cielo.

Además, su comportamiento luminoso no coincidía con lo esperado para un meteoro brillante.

Los meteoros producen luz cuando ingresan a la atmósfera y se desintegran debido a la fricción y compresión del aire. Por lo tanto, su visibilidad no depende exclusivamente de que estén reflejando la luz solar.

En el registro, en cambio, la figura parecía estar relacionada directamente con el contraste generado por el Sol parcialmente eclipsado. Esa característica llevó a los investigadores a considerar que podía tratarse de un objeto terrestre iluminado por el Sol.

La NASA cruzó la hora, el lugar y la trayectoria

La respuesta definitiva llegó al comparar distintos datos del registro.

Los responsables de APOD analizaron la ubicación exacta desde donde se tomó la fotografía, la hora de la captura y la dirección en la que se desplazaba el objeto.

Luego contrastaron esa información con registros de vuelos disponibles para la zona. La coincidencia permitió identificar qué había pasado.

La figura que atravesó el Sol correspondía a la estela de condensación dejada por un avión que se encontraba en la zona en ese momento.

No estaba pasando delante del Sol en el espacio. Se encontraba en la atmósfera terrestre, mucho más cerca del observador, pero la perspectiva hizo que su trayectoria pareciera cruzar directamente el disco solar.

¿Qué es una estela de condensación?

Las llamadas estelas de condensación, conocidas como contrails, aparecen detrás de algunos aviones cuando el vapor de agua producido por los motores se encuentra con el aire extremadamente frío de las capas altas de la atmósfera.

El vapor puede condensarse y congelarse alrededor de pequeñas partículas, formando una nube de diminutos cristales de hielo.

Dependiendo de las condiciones atmosféricas, estas estelas pueden desaparecer rápidamente o permanecer durante mucho tiempo y expandirse hasta formar nubes.

En determinadas condiciones de iluminación, además, pueden producir imágenes sorprendentes. Eso fue precisamente lo que ocurrió durante el eclipse.

El eclipse creó las condiciones perfectas para la ilusión

El fenómeno resultó especialmente llamativo porque coincidió con un eclipse parcial de Sol. Durante un eclipse, la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol y bloquea una parte del disco solar desde determinados puntos del planeta.

En España, el eclipse del 12 de agosto permitió observar al Sol parcialmente cubierto. El contraste entre la zona brillante del disco solar y el objeto oscuro hizo que la estela del avión destacara con mucha claridad.

La combinación de eclipse, perspectiva, movimiento y estela de condensación creó una imagen que inicialmente parecía mucho más extraordinaria de lo que realmente era.

Las Perseidas sí estaban activas

Aunque el objeto de la fotografía no pertenecía a la lluvia de meteoros, las Perseidas de 2026 sí fueron visibles durante esos días.

La actividad de esta lluvia se extiende durante varias semanas y alcanza su máximo habitualmente alrededor del 12 o 13 de agosto.

Su origen está relacionado con el cometa 109P/Swift-Tuttle, que completa una vuelta alrededor del Sol aproximadamente cada 133 años.

Cuando la Tierra atraviesa los restos que el cometa dejó a lo largo de su órbita, las partículas ingresan en nuestra atmósfera y generan los meteoros que forman la lluvia.

Por eso, la coincidencia temporal hizo que la primera interpretación de la fotografía resultara especialmente convincente.

Una ilusión óptica que parecía un fenómeno espacial

El caso demuestra cómo una imagen astronómica puede resultar engañosa incluso cuando muestra un fenómeno real.

La figura que aparece en la fotografía existía y efectivamente atravesaba visualmente el disco del Sol. Lo que estaba equivocado era interpretar su naturaleza y su distancia.

No era un objeto viajando cerca del Sol ni un meteoro cruzando el espacio. Era una estela de avión observada desde una posición privilegiada durante un eclipse solar.

El análisis de NASA permitió así resolver uno de los fenómenos visuales más curiosos registrados durante el eclipse de agosto de 2026. Y, una vez más, la explicación científica terminó siendo tan interesante como el misterio que había generado la imagen.

Entradas relacionadas

Deja un comentario