Para el director del organismo, Marco Lavagna, no habrá cambios sustantivos en los resultados.
Por Roberto Pico
Hace tiempo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) no está cómodo con la forma en que la Argentina mide la inflación y por eso exige que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) actualice la metodología “lo antes posible”.
“Se debería publicar un IPC (Índice de Precios al Consumidor) actualizado lo antes posible para reflejar con mayor precisión los cambios estructurales en los patrones de costos y mejorar la calidad de los datos”, remarcó el organismo en su último Staff Report.
En rigor, la actualización está lista desde hace meses, pero falta la decisión política de sacarla a la cancha.
El director del organismo, Marco Lavagna –que asumió con Sergio Massa en el Ministerio de Economía y continuó en el cargo en la presidencia de Javier Milei– admitió en recientes declaraciones que el nuevo índice está a disposición “pero las circunstancias no son las más indicadas” apuntando directamente a la campaña electoral.
Lavagna afirma que el nuevo sistema no traerá grandes cambios y lo simplificó en sólo 0,1-0,2 puntos por medición.
La nueva metodología actualiza la canasta de consumo de las familias. Ahora se utiliza una confeccionada con la Encuesta de Hogares 2004/2005 y pasará a usarse la diseñada con la encuesta 2017/2018.
Las modificaciones centrales pueden resumirse en un ejemplo diario: la relevancia del teléfono fijo hace 20 años y la incidencia de los gastos en celulares e internet actual.
Otro aspecto es que la nueva composición le da una mayor ponderación al gasto en servicios y acota la de los alimentos. Este esquema es el que explica muchas veces las diferencias entre el IPC Nacional y algunas mediciones provinciales, que se realizan con relevamientos más actualizados.
El problema, en estos casos, es que un IPC Nacional por debajo de los provinciales provoca una distorsión en la actualización de diferentes variables que se ajustan por inflación. El caso más visible es una jubilación nacional actualizada por un índice nacional que no coincide con la realidad provincial.
Pero también existen cuestiones financieras y fiscales sensibles, dado que buena parte de la deuda pública en pesos se actualiza por inflación y cualquier variación, por mínima que sea, impacta en el gasto público.
La especulación es que el nuevo método para medir la inflación comience a aplicarse con la medición de enero 2026, cuyo resultado se conocerá en febrero. Queda conocer si habrá algún tipo de empalme de ambas mediciones.
Ante esto, el FMI se preocupó en varios párrafos de su último documento en explayarse en el pedido al gobierno argentino para que no siga dilatando su implementación.
Una señal de que sería en 2026 la bosquejó el propio FMI al sostener que discutirá “la fecha precisa de su publicación en el contexto de la próxima revisión del programa” que sería hacia fin de 2025, una vez pasadas las elecciones legislativas.
La historia del FMI y las mediciones del INDEC viene de larga data. Cabe recordar que en tiempos de Guillermo Moreno en la Secretaría de Comercio, el organismo publicaba sus estadísticas oficiales sobre el país con un asterisco, aclarando que los números del INDEC eran cuestionados y estaban bajo revisión, quitándole veracidad a su propia documentación.
Si bien desde el organismo lo niegan, resulta difícil no asociar este panorama a las dos renuncias que se conocieron en las últimas semanas, justamente de funcionarios directos del área de precios y de medición de pobreza.
Georgina Giglio, precisamente la encargada del IPC, se alejó del cargo aduciendo razones personales y pasa a trabajar en la Dirección de Estadística de la Provincia de Buenos Aires, lo cual supone una vinculación política directa con un gobierno opositor a la Casa Rosada.
El otro alejamiento corresponde a Guillermo Manzano, que lideraba la medición de pobreza y trabajo. En este caso se atribuyó su salida a “discrepancias metodológicas”, pero fuertes trascendidos hablan de una durísima discusión con Lavagna.
Cabe apuntar que en la Argentina la pobreza se mide por nivel de ingresos, un cambio en los precios de las canastas puede hacer fluctuar el porcentaje de pobres de forma significativa.
El próximo índice de inflación que dará a conocer el INDEC será el de agosto y se conocerá pasada la elección del 7 de septiembre en la Provincia de Buenos Aires.
El dato es clave porque definirá el pasaje a precios de la suba del dólar que se produjo a fines de julio.
