2026: bajar inflación y acumular reservas

El Gobierno tiene como objetivo sentar las bases de una recuperación económica estable y duradera que permita despertar a la Argentina de su letargo de casi un siglo.


Por Miguel Ángel Rouco

El gobierno apunta a definir el próximo año como la consolidación del programa económico para converger en condiciones similares a las del mercado internacional y eliminar definitivamente todo vestigio de inflación.

El objetivo es sentar las bases de una recuperación económica estable y duradera que permita despertar a la Argentina de su letargo de casi un siglo.

El Banco Central (BCRA) acaba de anunciar su programa monetario y cambiario para el próximo año en el cual definió dos ejes centrales de toda la política económica de la administración Milei.

La baja de la inflación hacia niveles internacionales y la acumulación de reservas.

Ambos objetivos deberían haberse logrado durante este segundo semestre pero algunos errores propios y la inmadurez política ajena dieron por tierra con esos logros.

Si bien está claro que esta pausa contó con la necesaria “complicidad” del Fondo Monetario Internacional (FMI) para hacer cumplir los objetivos del programa con ese organismo, tampoco se trata de un perdón eterno, ya que durante el próximo ejercicio la Casa Rosada deberá cumplir a rajatabla tanto con el saldo fiscal como con la acumulación de reservas.

De allí que no resulta casual que el gobierno haya pisado la caja en el último trimestre del año, postergando pagos hacia el próximo ejercicio, con el único objetivo de cumplir con el programa con el FMI.

Pero ahora el gobierno quiso dar una señal indeleble hacia el mercado doméstico y despejar las dudas de los operadores financieros en cuanto a la expansión de los recursos monetarios y a la política cambiaria.

Para el BCRA, 2026 inicia un ciclo de expansión en la actividad económica y del crédito al sector privado, impulsado por incentivos de mercado que favorecen la inversión, las exportaciones y el consumo. Libre de stocks de pasivos remunerados, el BCRA abastecerá la demanda de dinero a través de su programa de compra de reservas internacionales. Con el objetivo de continuar reduciendo la inflación, el BCRA mantendrá un sesgo contractivo en la política monetaria, asegurando que la oferta monetaria evolucione a menor ritmo que la demanda.

El programa monetario para el próximo año puede resumirse en los siguientes puntos:

A partir del 1 de enero de 2026, el techo y el piso de la banda de flotación cambiaria evolucionarán cada mes al ritmo correspondiente al último dato de inflación mensual informado por el INDEC.

Dado que el ritmo de deslizamiento de las bandas no se ajusta por la inflación de Estados Unidos, el techo de la banda se incrementa en términos reales a lo largo del tiempo. Las bandas de flotación cambiaria seguirán cumpliendo la función de limitar el riesgo de movimientos extremos y abruptos en el tipo de cambio.

A partir del 1 de enero de 2026, el BCRA iniciará un programa de acumulación de reservas internacionales consistente con dos consideraciones:

  1. La demanda de dinero: el programa diseñado es consistente con la estimación del BCRA para el crecimiento y re-monetización de la economía a lo largo del 2026. El escenario base de re-monetización del BCRA prevé un aumento de la base monetaria del 4,2% actual al 4,8% del PBI para diciembre de 2026, que podría ser abastecido mediante la compra de 10 mil millones de dólares, sujeto a la oferta de flujos de la balanza de pagos. Un aumento adicional de la demanda de dinero de 1% del PBI podría llevar las compras a unos 17.000 millones de dólares, sujeto a la oferta de flujos de la balanza de pagos, sin generar presiones inflacionarias.

El BCRA mantendrá un sesgo en su política monetaria que evite esfuerzos sostenidos de esterilización mientras la demanda de dinero evolucione conforme a lo esperado.

En el caso de que la evolución de la demanda de dinero sea menor a lo esperado, el BCRA adoptará las medidas correctivas que crea pertinentes en línea con el programa económico.

  1. La liquidez del mercado de cambios: a fin de promover la continuidad del buen funcionamiento y estabilidad del mercado de cambios, el programa de compra de reservas será compatible con la liquidez diaria del mercado de cambios. Inicialmente, el monto de ejecución diaria estará alineado con una participación del 5% del volumen diario del mercado de cambios. Esta flexibilidad operativa responde a la observación de que el volumen comercializado diariamente en el mercado de cambios presenta fluctuaciones muy significativas.

A modo de ejemplo, en semanas recientes el volumen se redujo a un tercio, pasando de promediar 600 millones de dólares diarios a un monto de alrededor de 200 millones de dólares diarios (neto de operaciones de pase). Adicionalmente, el BCRA podrá concretar compras en bloque que de otra manera podrían afectar el buen funcionamiento y la estabilidad del mercado.

Al mismo tiempo, el BCRA retomará la publicación de su informe trimestral de política monetaria, comenzando con el correspondiente a diciembre de 2025. Esta publicación trimestral tendrá como objetivo compartir el análisis del BCRA sobre la coyuntura económica nacional e internacional, evaluar la dinámica inflacionaria y sus perspectivas, y explicar de manera transparente las decisiones de la política monetaria.

La autoridad monetaria también dispuso modificaciones en la política de encajes bancarios y continuará avanzando con el proceso de normalización gradual.

El impacto de las modificaciones de los requisitos de integración será un factor relevante en la determinación del equilibrio monetario y, por lo tanto, se llevará a cabo de manera consistente con la estabilidad de precios y con la recuperación de la intermediación financiera.

La calibración de la política monetaria en el marco descripto se realizará en función de la evolución de la inflación, su relación con el nivel de actividad y las condiciones financieras que determinan la demanda de dinero.

Mientras la inflación observada se mantenga por encima de la inflación internacional, el BCRA mantendrá un sesgo monetario contractivo respecto de su estimación de la trayectoria base de demanda de dinero.

Para administrar la cantidad de dinero derivada del programa de compra de reservas, el BCRA seguirá utilizando herramientas convencionales y prudenciales. Se priorizará corregir eventuales desvíos en el equilibrio monetario por medio de:

  1. Operaciones de mercado abierto, principalmente mediante compras y ventas de LECAPs en pesos.

  2. Operaciones con compromiso de recompra de LECAPs (repos) con entidades financieras.

De ser necesario, y de manera complementaria, los encajes podrán recalibrarse con los mismos fines, procurando que los cambios de nivel de integración converjan a parámetros prudenciales.

Las operaciones de repos pasivas con entidades financieras serán pactadas diariamente a la tasa de interés definida por el BCRA, tomando como referencia los niveles observados en el mercado secundario de LECAPs.

En un contexto de estabilidad financiera, los saldos asociados a la liquidez operativa percibirán una tasa de interés que incentive a las entidades a priorizar la colocación de sus saldos financieros excedentes en instrumentos con plazos mayores a un día y a tasas reales positivas.

La ventanilla de pases activos permanecerá vigente con las restricciones que aplican en la actualidad en cuanto al monto y plazo disponibles. La tasa de interés sobre las operaciones de pases activos será fijada por el BCRA aplicando un premio sobre la tasa observada en el mercado secundario de LECAPs de corto plazo.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario