Moderna: cómo es la vacuna personalizada contra el cáncer de piel que genera fuertes expectativas

La terapia fue evaluada en más de mil pacientes y mostró resultados positivos al reducir el riesgo de que la enfermedad reaparezca o se extienda en el cuerpo.


Una vacuna de ARNm personalizada de Moderna, combinada con la inmunoterapia Keytruda de Merck, logró resultados positivos en un ensayo clínico de fase 3 contra el melanoma de alto riesgo. El tratamiento cumplió los dos objetivos principales del estudio y el anuncio provocó una fuerte reacción en Wall Street.

Las acciones de Moderna llegaron a subir hasta un 110% durante las operaciones de la jornada, después de haber avanzado alrededor de un 60% antes de la apertura del mercado. Los papeles de Merck, en tanto, treparon cerca de un 7,5% en las operaciones previas.

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El estudio todavía continúa, pero los resultados provisionales mostraron que la terapia redujo significativamente el riesgo de recurrencia del cáncer y también cumplió el objetivo secundario de disminuir las posibilidades de que la enfermedad se extendiera a otras partes del organismo.

Cómo funciona la vacuna personalizada

El tratamiento, denominado intismeran autogene, combina Keytruda, la inmunoterapia desarrollada por Merck, con una vacuna de ARNm personalizada de Moderna.

La particularidad de esta terapia es que la vacuna se diseña a partir del análisis de las mutaciones presentes en el tumor de cada paciente. El objetivo es entrenar al sistema inmunitario para que pueda reconocer las características específicas de las células cancerosas y atacarlas.

En el ensayo participaron 1.137 pacientes con melanoma de alto riesgo, en estadios IIB a IV, que habían sido sometidos previamente a una cirugía para extirpar el tumor.

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Los participantes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos. Uno recibió hasta nueve dosis de la vacuna personalizada junto con Keytruda durante aproximadamente un año, mientras que el otro fue tratado únicamente con la inmunoterapia.

Según las compañías, no aparecieron nuevas señales de seguridad durante el ensayo.

“Los resultados de hoy representan un hito para el tratamiento adyuvante del melanoma”, afirmó Georgina Long, investigadora principal del estudio y directora médica del Instituto Australiano del Melanoma.

Los datos mostraron una mejora estadísticamente significativa en la supervivencia libre de recaída entre los pacientes que recibieron la combinación frente a quienes fueron tratados únicamente con Keytruda. Sin embargo, Moderna y Merck todavía no difundieron las cifras detalladas de los resultados provisionales.

El impacto para Moderna y las expectativas económicas

El anuncio representa un avance importante para Moderna, que busca reducir su dependencia de la vacuna contra el COVID-19 y ampliar su cartera de productos.

La compañía incorporó recientemente una vacuna contra la gripe aprobada por la FDA y también trabaja en vacunas experimentales contra enfermedades como el norovirus y la enfermedad de Lyme.

El desarrollo de una terapia personalizada contra el cáncer constituye, sin embargo, una de las apuestas más importantes de la empresa. La reacción de los inversores reflejó las expectativas generadas por los resultados del ensayo.

Analistas de Barclays habían estimado el mes pasado que la terapia podría generar alrededor de USD 3.000 millones para el tratamiento del melanoma hacia 2035.

El tratamiento también podría convertirse en un nuevo motor de crecimiento para Merck, cuya inmunoterapia Keytruda ya ocupa un lugar central dentro de su negocio oncológico.

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La terapia de Moderna utiliza la tecnología de ARN mensajero, la misma plataforma que permitió desarrollar sus vacunas contra el COVID-19. En este caso, el objetivo no es prevenir una infección, sino proporcionar instrucciones para que las células produzcan proteínas capaces de desencadenar una respuesta inmunitaria dirigida contra el cáncer.

Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar. Hoy estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad”, sostuvo Stéphane Bancel, CEO de Moderna.

El ensayo de fase 3 es particularmente relevante porque constituye una de las últimas etapas del proceso de investigación antes de que una compañía pueda solicitar la autorización de comercialización de un tratamiento.

Aunque los resultados todavía son provisionales y el estudio continúa, el cumplimiento de sus objetivos principales refuerza las expectativas sobre el potencial de las vacunas personalizadas de ARNm como herramienta para combatir determinados tipos de cáncer.

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