Una fábrica que produce para Adidas, Nike y Puma suspendió trabajadores por la caída de los pedidos

La empresa atribuye la crisis a una caída del 20% en los pedidos durante tres años, en medio de la debilidad del consumo interno.


La caída del consumo y el avance de las importaciones golpean a la industria textil argentina y suman nuevas dificultades para los fabricantes locales. Esta vez, el impacto alcanzó a RA Intertrading, una empresa que confecciona indumentaria deportiva para marcas internacionales como Adidas, Nike y Puma, y que decidió suspender trabajadores en Catamarca y adelantar vacaciones en su planta de la Ciudad de Buenos Aires por la reducción de los pedidos.

La compañía, que tiene 34 años de trayectoria y participa en la producción de camisetas de algunos de los principales equipos de fútbol del país, atraviesa una reducción de su actividad que también se refleja en su plantilla laboral. Según fuentes cercanas a la firma consultadas por Infobae, los pedidos cayeron un 20% durante los últimos tres años, una situación que obligó a reorganizar la producción en sus dos establecimientos.

El ajuste se refleja en la cantidad de empleados: mientras en 2023 la empresa llegó a tener 1.040 trabajadores, actualmente cuenta con alrededor de 640. La diferencia representa una reducción de 400 puestos laborales en ese período, en un contexto marcado por la menor demanda y las dificultades para sostener los niveles de producción.

Suspensiones en Catamarca y vacaciones anticipadas en Buenos Aires

La situación más delicada se presenta en la planta de Catamarca, donde la compañía solicitó suspensiones por dos meses para adecuar la actividad al volumen de trabajo disponible. La medida alcanza a 80 trabajadores, que cobrarán el 70% de sus salarios durante ese período, según las fuentes consultadas.

“Hoy sobra gente para la cantidad de trabajo que hay. Esperamos que se revierta pronto”, señalaron desde el entorno de la empresa. En paralelo, en la fábrica de la Ciudad de Buenos Aires, donde trabajan aproximadamente 560 personas, se dispuso adelantar vacaciones de manera rotativa para reorganizar la producción mientras esperan nuevos pedidos.

La actividad económica repuntó en agosto, pero crecen las dudas sobre una recesión

La planta catamarqueña fue inaugurada en 2022 y comenzó a funcionar con 100 empleados. Un año después, la empresa amplió las instalaciones con un segundo módulo y llegó a los 200 trabajadores en esa provincia. La expansión se había apoyado en incentivos provinciales y en la disponibilidad de terrenos para desarrollar la actividad industrial.

Las importaciones y la caída del consumo complican al sector

RA Intertrading fabrica indumentaria para distintas marcas internacionales. Entre sus trabajos se encuentran las camisetas de la Selección argentina, River Plate y Boca Juniors para Adidas, además de prendas para Puma y otros productos deportivos para Nike. Sin embargo, la producción depende de los contratos de cada marca y de sus decisiones sobre dónde confeccionar los productos.

La mayor apertura de las importaciones modificó ese escenario. Parte de la indumentaria que antes se fabricaba en el país comenzó a llegar desde el exterior, como ocurrió con determinados productos vinculados a Dass, que pasaron a importarse desde Brasil. También hubo cambios de proveedores asociados a modificaciones comerciales, como el caso de Racing Club, cuyas camisetas dejaron de producirse en la empresa cuando el equipo cambió de marca.

En el segmento de las camisetas de fútbol, la producción local todavía conserva algunas ventajas debido a la necesidad de incorporar patrocinadores, realizar modificaciones y adaptar las prendas a los requerimientos comerciales de cada club. Esos procesos pueden reducir la diferencia de costos frente a la importación de productos terminados.

Aun así, la debilidad del consumo interno afecta a toda la cadena. “Hoy está difícil vender nacional e importado”, indicaron fuentes cercanas a la compañía, que también señalaron la relación entre el empleo y la capacidad de compra de los consumidores. La empresa, además, busca sostener sus exportaciones, aunque reconoce que el tipo de cambio limita los márgenes de rentabilidad.

Fundada en noviembre de 1992 por Alberto Rabinovich, la firma consolidó su actividad como fabricante de indumentaria deportiva y actualmente está a cargo de su hija, Daniela Rabinovich. La reducción de los pedidos y las medidas laborales adoptadas reflejan las dificultades que atraviesa una industria que enfrenta, al mismo tiempo, un mercado interno debilitado y una mayor competencia de productos importados.

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