El Boeing 787 había despegado de Barcelona y transportaba a 234 pasajeros y 11 tripulantes.
Un avión de American Airlines procedente de Barcelona aterrizó con problemas en los frenos y al menos dos neumáticos reventados en el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago, Estados Unidos. El incidente ocurrió el martes 20 de octubre, cerca de las 14:30, hora local, cuando el vuelo 41 completó la maniobra con 234 pasajeros y 11 tripulantes a bordo. La Administración Federal de Aviación (FAA) inició una investigación para determinar las causas del desperfecto.
La aeronave, un Boeing 787-800, logró detenerse al final de la pista después de que los pilotos advirtieran una posible falla en el sistema de frenado y declararan una emergencia. Aunque el aterrizaje se completó sin consecuencias graves, el episodio activó el protocolo de seguridad del aeropuerto y movilizó a los equipos de emergencia.
Tras la detención del avión, vehículos de bomberos y asistencia rodearon la aeronave mientras los pasajeros permanecían en sus asientos a la espera de instrucciones. Finalmente, los ocupantes descendieron mediante escaleras desplegadas sobre la pista y fueron trasladados en autobuses hasta la terminal.
Qué provocó el desperfecto durante el aterrizaje
Una grabación del control de tráfico aéreo, difundida por medios estadounidenses, registró el aviso de uno de los pilotos a los controladores. “Tenemos un freno derecho que podría estar arrastrando”, comunicó la tripulación antes de declarar la emergencia.
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Según las primeras versiones, los pilotos sospechan que los frenos podrían haberse bloqueado durante la maniobra, lo que habría provocado el estallido de dos neumáticos. La FAA describió el episodio como un problema de frenos seguido de un neumático reventado, aunque todavía no confirmó si existe una relación directa entre ambas fallas.
Uno de los pasajeros, John Abbate, relató que sintió un fuerte estruendo cuando el avión tocó la pista. “Fue un estruendo muy fuerte al aterrizar. Fue realmente brusco”, contó a medios locales. También señaló que el capitán informó posteriormente que varios neumáticos habían reventado. Pese a la sorpresa inicial, aseguró que no hubo escenas de pánico y destacó que todos pudieron descender.
American Airlines calificó lo ocurrido como un problema con un neumático y confirmó que el avión quedó fuera de servicio para ser sometido a una inspección de mantenimiento. La compañía también indicó que los equipos de emergencia acudieron por precaución, de acuerdo con los procedimientos establecidos.
Sobre posibles heridos, los reportes de los medios estadounidenses presentaron versiones diferentes. Mientras la aerolínea y ABC News informaron que no hubo lesiones, CBS Chicago y WGN señalaron que una persona fue trasladada a un hospital en buen estado. Según las fuentes citadas por CBS, el pasajero habría solicitado asistencia médica por un malestar durante el vuelo, sin relación directa con el aterrizaje.
El episodio se suma a una serie de incidentes similares registrados en O’Hare. Según medios locales, desde mayo de 2026 se reportaron al menos seis casos de aviones con neumáticos reventados en ese aeropuerto. La FAA ya investigaba algunos de los episodios anteriores, aunque hasta el momento no informó si existe una conexión entre ellos.
