El equipo de Gustavo Costas logró evitar la tanda de los penales por el gol a último minuto de Franco Pardo.
En una noche cargada de emoción, tensión y épica futbolera, Racing Club logró una remontada inolvidable al vencer 3-1 a Peñarol en el Cilindro de Avellaneda, por el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores. Con este resultado, La Academia revirtió el 0-1 sufrido en Montevideo y se metió entre los ocho mejores del continente, donde enfrentará a Vélez Sársfield.
El gran protagonista fue Adrián “Maravilla” Martínez, quien firmó un doblete decisivo y se convirtió en el máximo goleador histórico del club en competiciones internacionales, superando a leyendas como Norberto Raffo y Juan Carlos Cárdenas. Su primer tanto llegó temprano, encendiendo la ilusión de los hinchas. Pero Peñarol respondió rápido: a los 14 minutos, Nahuel Herrera igualó de cabeza tras un córner, sembrando dudas en el local.
Racing tuvo que lidiar con un gol anulado a Marcos Rojo por empujón, un penal discutido cobrado por el colombiano Wilmar Roldán (tras leve infracción de Gularte), y un clima caliente que derivó en las expulsiones de Rojo y Bruno Zucullini. El segundo gol de Martínez, desde los doce pasos, puso a Racing a tiro de la clasificación.
Con el partido encaminado a los penales, Gustavo Costas movió el banco: sacó al arquero titular Gabriel Arias y puso a Facundo Cambeses, pensando en la definición. Pero no hizo falta. A los 49 minutos del complemento, Gastón Martirena ejecutó un tiro libre que encontró a Franco Pardo libre en el segundo palo. El defensor conectó de cabeza y desató la locura en Avellaneda.
Vélez también logró el pase a cuartos y habrá un semifinalista argentino.
Racing y Vélez se enfrentarán en cuartos de final, asegurando al menos un representante nacional en semifinales. El Fortín llega tras vencer 2-0 a Fortaleza en el José Amalfitani, con goles de Maher Carrizo y Tomás Galván, mientras que la Academia dio vuelta la serie ante Peñarol con un 3-1 en Avellaneda.
La serie entre Racing y Vélez se jugará entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre. El partido de ida será en Liniers y la vuelta se definirá en el Cilindro. El ganador de este cruce se medirá en semifinales con el vencedor de Flamengo–Internacional, en lo que podría ser un nuevo duelo argentino-brasileño por un lugar en la final del 29 de noviembre, que se disputará en el Estadio Monumental de Lima
