«El personal está muy agotado y por momentos se desmoraliza», reconoció el titular de la Federación de Bomberos.
El presidente de la Federación de Bomberos de Chubut, Rubén Oliva, describió la crítica situación de los incendios en la Patagonia. Durante su intervención en Sábado Tempranísimo, el directivo explicó que el clima complicó las tareas de control del fuego. «Es lo que más complica la situación», afirmó al referirse a la falta de acompañamiento meteorológico.
Las temperaturas alcanzaron niveles anormales para la región de Chubut, con registros que llegaron a los 36 grados. «Ayer tuvimos reactivaciones en distintos puntos por donde el fuego ya pasó», señaló el referente sobre la cola del incendio. El funcionario detalló que los frentes activos cumplieron más de veinticinco días de combate ininterrumpido.
Sobre las lluvias, la autoridad de bomberos mencionó que los acumulados de agua resultaron insuficientes en la zona de conflicto. «En la cabeza del incendio no hubo nada de precipitaciones», explicó Oliva respecto a los cinco milímetros caídos recientemente. El directivo resaltó que el mismo fuego generó su propio microclima, lo cual dificultó el avance de los brigadistas.
Cerca de trescientas personas trabajaron bajo un desgaste físico y psicológico extremo ante el avance de las llamas. «El personal está muy agotado y por momentos se desmoraliza», reconoció el titular de la Federación de Bomberos. Las tareas incluyeron la creación de cortafuegos y anclajes directos con agua para proteger la zona de Esquel.
El operativo contó con el apoyo de brigadas de diversas provincias y del Parque Nacional Los Alerces. El entrevistado informó que se realizaron guardias nocturnas en Cholila y Villa Lago Rivadavia para dar tranquilidad a los vecinos. «Necesitamos realmente que el clima acompañe», concluyó sobre las probabilidades de lluvia para los próximos días.
