Los secuestradores aprisionan a familiares de inversores en criptomonedas y les exigen rescates millonarios.
La policía francesa investiga una serie de secuestros relacionados con el sector de las criptomonedas, ocurridos en Francia y otros países europeos. En el último caso, un hombre de 60 años fue liberado tras haber permanecido retenido durante más de dos días en una vivienda situada al sur de París. Durante su cautiverio, los secuestradores le amputaron un dedo y exigieron un rescate a su hijo.
El rapto tuvo lugar a las 10:30 horas del jueves en una calle del distrito 14 de París. Cuatro individuos con la cara cubierta lo abordaron y lo introdujeron a la fuerza en una furgoneta. La víctima fue trasladada a una casa en el departamento de Essonne, a unos 20 kilómetros de la capital.
El sábado por la noche, hacia las 21:00 horas, agentes armados llevaron a cabo una operación en la vivienda, logrando rescatar al hombre. En el interior del inmueble fueron detenidas cinco personas, con edades comprendidas entre los 20 y los 27 años. Según los investigadores, se temía que pudieran producirse más daños físicos si no se intervenía de inmediato.
Víctimas con vínculos en el mundo de las criptomonedas

La Fiscalía ha señalado que la víctima del secuestro es el padre de una persona que ha acumulado una fortuna mediante actividades con criptomonedas. Ambos gestionan una empresa del sector con sede en Malta. La mujer del secuestrado declaró a la policía que tanto su marido como su hijo habían recibido amenazas en el pasado.
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Este incidente se suma a otros ocurridos en los últimos meses, en los que personas relacionadas con el mundo de las criptomonedas han sido secuestradas o atacadas en Francia, Bélgica y España.
Uno de los casos más destacados fue el de David Balland, fundador de una empresa valorada en más de mil millones de euros. El 21 de enero, fue secuestrado junto a su pareja en su domicilio de Méreau. Posteriormente, fue trasladado a otra localidad, donde los secuestradores le amputaron un dedo.
Su socio recibió un vídeo con la amputación como prueba de vida, acompañado de una petición de rescate de diez millones de euros en criptomonedas. La policía logró rescatar a Balland tras una operación. Su pareja fue localizada al día siguiente en el maletero de un coche, en un aparcamiento en Essonne.
