El nuevo linaje fue identificado en tres muestras analizadas en la provincia de Buenos Aires.
La detección de la variante BA.3.2 del SARS-CoV-2 en Argentina puso nuevamente bajo vigilancia la evolución del COVID-19. El nuevo linaje fue identificado en tres muestras analizadas en la provincia de Buenos Aires y quedó clasificado como Variante Bajo Monitoreo. Si bien presenta características genéticas particulares y capacidad para evadir parcialmente defensas previas, hasta el momento no existen indicios de que provoque cuadros más graves.
BA.3.2 desciende de BA.3, una de las ramas iniciales de Ómicron que comenzaron a circular a fines de 2021. Su primer registro se produjo en Sudáfrica en noviembre de 2024, aunque los análisis genéticos ubican su posible origen entre diciembre de 2023 y julio de 2024. La variante llamó la atención por acumular una importante cantidad de modificaciones en la proteína espiga.
El nuevo linaje presenta más de 50 mutaciones en la proteína espiga respecto de BA.3 y más de 70 en comparación con el virus original detectado en Wuhan. Esa característica puede modificar la interacción del virus con los anticuerpos generados por infecciones anteriores o por la vacunación, aunque tener una gran cantidad de mutaciones no significa necesariamente que una variante sea más peligrosa.
Uno de los aspectos que concentra mayor atención es su capacidad para eludir parcialmente las defensas inmunitarias. El infectólogo Ricardo Teijeiro explicó que los cambios en la espícula podrían favorecer una mayor capacidad de contagio, pero remarcó que “de ninguna manera es más grave”. Los estudios también señalan una menor eficiencia para ingresar a determinadas células pulmonares, un factor que podría limitar su expansión.
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La Organización Mundial de la Salud incorporó a BA.3.2 como Variante Bajo Monitoreo el 5 de diciembre de 2025. Según la evaluación del organismo, no mostró una ventaja de crecimiento sostenida frente a otras variantes y tampoco existen datos que indiquen un aumento de la gravedad, las hospitalizaciones o las muertes asociadas con este linaje.
En Argentina, las tres muestras positivas fueron obtenidas entre el 26 de abril y el 18 de julio en residentes de la provincia de Buenos Aires. El Instituto Malbrán secuenció 21 genomas durante ese período y detectó BA.3.2 en tres de ellos. Uno de los pacientes necesitó internación por comorbilidades previas, mientras que los tres evolucionaron favorablemente.
Los especialistas recomiendan mantener las medidas habituales de prevención, especialmente entre adultos mayores, personas con enfermedades previas, embarazadas e inmunosuprimidos. La vacunación continúa siendo una herramienta central para reducir el riesgo de enfermedad grave. Al mismo tiempo, la detección local permitirá avanzar con nuevos estudios sobre la respuesta inmunitaria y el comportamiento de la variante.
En ese contexto, BA.3.2 permanece bajo seguimiento sanitario, pero los datos disponibles no permiten hablar de una nueva alarma epidemiológica. La vigilancia genómica permitirá determinar si aumenta su circulación, mientras continúan los análisis sobre su capacidad de transmisión y su interacción con las vacunas existentes. La vacuna argentina ARVAC también será evaluada específicamente frente a este linaje.
