Fue presentada el 19 de octubre de 1951 muy cerca del complejo ferroviario del barrio porteño de Retiro, en la rotonda denominada Plaza Canadá.
La Locomotora Justicialista fue presentada el 19 de octubre de 1951, hacen hoy 74 años, en el complejo de Retiro. Pedro Celestino Saccaggio desarrolló la modernización de la calefacción y de la iluminación de los convoyes mediante el uso de la energía eléctrica.
Había nacido en Italia en 1882, pero a los seis años lo trajeron a la Argentina, donde hizo todo su ciclo educativo hasta recibirse de ingeniero mecánico.
Cuando apenas tenía 12 años, algo hoy imposible, consiguió trabajo en los talleres que el entonces Ferrocarril Central Argentino, luego devenido en Ferrocarril Nacional Bartolomé Mitre tras su estatización en tiempos de la primera presidencia de Juan Domingo Perón.
Se trataba de los talleres situados en la localidad de Victoria, en el partido de San Fernando del Gran Buenos Aires. Se jubiló a los 60 años, pero siguió trabajando como contratado, y fue en este último período durante el cual concretó el desarrollo de sus principales innovaciones que Perón impulsó, como otros proyectos de alta tecnología. Luego, en general, estos fueron tirados al arcón de los trastos inútiles por los golpistas de 1955 y, en este caso además, durante la gestión posterior de Arturo Frondizi.
En el primer caso por antiperonismo y en el segundo por la iniciativa impulsada por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (hoy más conocido como Banco Mundial), que apuntó al desguace de los ferrocarriles mediante el denominado Plan Larkin.
Cuando sólo tenía 28 años, Pedro Celestino Saccaggio, ya que de él se trata, desarrolló la modernización de la calefacción y de la iluminación de los convoyes mediante el uso de la energía eléctrica en lugar de la producida por el vapor de la locomotora.
Unos años después, en el marco del empuje a la actividad petrolera por el general Enrique Mosconi durante la presidencia de Máximo Marcelo Torcuato de Alvear, ideó modificaciones en las viejas locomotoras propulsadas por carbón importado desde el Reino Unido, sustituyéndolo por combustibles líquidos elaborados en el país a partir del petróleo nacional.
En su etapa experimental, como prueba de arrastre, Saccaggio apeló a sólo cinco vagones que representaban un peso de unas 300 toneladas, es decir, considerablemente menos que lo habitual.
Como ya se señalara, había componentes básicos de la locomotora, como motores y sistema eléctrico, y la materia prima para partes estructurales como los bogies, producidos en la Argentina.
La “Locomotora Justicialista” fue presentada el 19 de octubre de 1951 muy cerca del complejo ferroviario del barrio porteño de Retiro, en la rotonda denominada Plaza Canadá. El anuncio estuvo a cargo del propio Juan Perón, acompañado por el ingeniero Saccaggio.
Pocos años después, los controles técnicos hicieron ver que la CM1, luego de concretado un recorrido promedio diario de 850 kilómetros, mostraba apenas desgastes insignificantes. Pero como en muchas otras cosas, los golpistas del 16 de septiembre de 1955 optaron por cambiar el nombre de las dos locomotoras, y así la “Justicialista” pasó a ser “Libertad” y la “Argentina”, “Roca”.
Fueron destinadas al expreso “El Marplatense” para el tramo Constitución-Mar del Plata, pero al abandonarse su mantenimiento, con el correr del tiempo empezaron a sufrir inconvenientes funcionales.
En 1961, como parte del Plan Larkin, se las desguazó y sus restos fueron vendidos como chatarra. Así terminó una historia —como tantas otras— que hubiese cambiado el desarrollo de la Argentina.
