El tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, ruta clave para el transporte de hidrocarburos, se redujo un 90% por el conflicto y podría impactar en los precios.
a escalada del conflicto en Medio Oriente ya se extiende por casi una semana y empezó a impactar en los mercados energéticos internacionales. El precio del Brent, la referencia global del petróleo, acumuló una suba superior al 16% desde el inicio de las hostilidades, un movimiento que despertó preocupación por su posible traslado al precio de los combustibles en la Argentina.
Según estimaciones del sector, por cada dólar que sube el barril de crudo, el precio final en los surtidores puede ajustarse entre 1% y 1,3%, aunque el traslado no suele ser automático.
El ex secretario de Energía Emilio Apud explicó que, con el Brent estabilizado en torno a USD 80 y USD 81, cerca de USD 9 por encima del valor que hoy reflejan los combustibles locales, el impacto potencial podría ser significativo si esos niveles se sostienen en el tiempo: “El impacto potencial podría acercarse al 10% si esos niveles se sostienen”, señaló.
En términos concretos, esa magnitud implicaría un aumento de entre $150 y $200 por litro en los surtidores si el precio internacional del crudo se mantiene en los valores actuales durante varios meses.
El impacto del Estrecho de Ormuz en el mercado global
El salto del petróleo responde principalmente al deterioro de la situación geopolítica en Medio Oriente y al riesgo que el conflicto representa para el comercio mundial de energía.
En el centro de la preocupación aparece el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del planeta para el transporte de hidrocarburos. Por esa vía, ubicada frente a las costas de Irán, circula aproximadamente un quinto del petróleo que se comercializa en el mundo.
Desde el inicio del conflicto, el tránsito de petroleros por esa zona cayó cerca de un 90% respecto de la semana anterior, según datos de la firma de inteligencia energética Kpler.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que esta situación dejó unos 15 millones de barriles sin poder salir de la región, lo que añadió presión sobre los precios internacionales.
Sin embargo, el traslado al precio final de la nafta y el gasoil no depende únicamente del valor del crudo. El precio en surtidor también incluye el margen de refinación, los impuestos y el componente de biocombustibles que deben mezclar las petroleras.
De acuerdo con Apud, la materia prima representa cerca del 40% del precio final, por lo que el impacto del barril sobre el consumidor no siempre es inmediato ni proporcional.
El rol de YPF y la influencia de Vaca Muerta
Otro factor clave en la dinámica de precios es el rol de YPF, que concentra cerca del 55% del mercado minorista de combustibles en el país y suele marcar el ritmo de los ajustes para el resto de las petroleras.
En distintas intervenciones públicas, Marín descartó un traslado automático del aumento del petróleo a los surtidores.
“No hay que actuar con pánico en estos escenarios. No habría cimbronazos con los precios de las naftas. YPF no lo va a hacer. Vamos a ir viendo cómo evoluciona el precio”, explicó.
El ejecutivo detalló que la compañía utiliza un sistema de promedios móviles para evitar que picos internacionales se reflejen de forma directa en el mercado local.
“Si el petróleo se mantiene en torno a los USD 85 durante cuatro meses, eso va a tener impacto. Ahora bien, si se trata de un pico transitorio, es diferente”, sostuvo. Y agregó: “Supongamos que mañana sube a USD 100 y al día siguiente vuelve a USD 70: en ese caso, el efecto sería prácticamente nulo”.
Para el ex secretario de Energía Daniel Montamat, el impacto dependerá sobre todo de cuánto se prolongue la tensión internacional. “No hay una relación simétrica entre el aumento del petróleo y el precio de los combustibles, pero una suba de USD 10 el barril puede trasladarse en unos USD 5 al precio final, siempre dependiendo de la refinación”, explicó.
Montamat también recordó que el mercado energético argentino está cada vez más integrado al escenario internacional, en parte por el desarrollo de Vaca Muerta y el creciente perfil exportador del sector.
“Si el valor del petróleo se mantiene alto, obviamente vamos a tener algún reacomodamiento de precios en los combustibles internos”, advirtió.
En paralelo, el sector atraviesa un momento de fuerte crecimiento productivo. Según datos de la Secretaría de Energía, en enero la Argentina alcanzó 4.262.675 metros cúbicos de petróleo, el nivel más alto registrado oficialmente en el país.
La cifra superó incluso el récord alcanzado en diciembre de 2025, cuando la producción había llegado a 4.245.403 metros cúbicos.
El crecimiento está impulsado principalmente por Vaca Muerta, que continúa expandiendo su actividad. De acuerdo con Energía, la producción de crudo aumentó 15,7% interanual en enero, mientras que el desarrollo de la formación no convencional registró un salto del 35,5% respecto del mismo mes del año pasado.
