La restricción anunciada por Washington afecta a todas las embarcaciones que operan en Irán, mientras que el flujo marítimo hacia otros países del golfo podrá continuar bajo medidas de vigilancia incrementada
Dos petroleros vinculados a Irán cruzaron el estrecho de Ormuz horas antes de la entrada en vigor del bloqueo naval impuesto por el presidente Donald Trump, una medida con implicaciones directas para el comercio energético global, que responde al reciente fracaso de las negociaciones entre Washington y Teherán. El Mando Central de Estados Unidos comunicó que a partir de las 14:00 UTC del lunes comenzaría a aplicar una restricción total al tráfico marítimo que entrase o saliese de puertos iraníes, abarcando todos los puertos del golfo Arábigo y el golfo de Omán, según consignó Infobae.
El petrolero Auroura, dedicado al transporte de productos petrolíferos iraníes, y el New Future, que lleva gasóleo cargado en el puerto de Hamriyah en Emiratos Árabes Unidos con destino a Sohar en Omán, salieron del golfo Pérsico entre el 12 y el 13 de abril, de acuerdo con los registros de rastreo marítimo recopilados por MarineTraffic y datos de Kpler y LSEG. Ambos buques son petroleros de medio alcance y, juntos, transportan unos 330.000 barriles de petróleo. El cruce de estos navíos se produjo entre las 03:00 y las 10:20 UTC, según se desprende de las imágenes satelitales previas al inicio del bloqueo programado.
El anuncio estadounidense, detallado por el propio Mando Central y replicado por Infobae, estableció que la medida afectaría a todos los buques, sin distinción de bandera, mientras que el tránsito por el estrecho de Ormuz hacia y desde puertos no iraníes no sería obstaculizado. Además, las autoridades informaron que se emitirían avisos formales para orientar a los marineros comerciales sobre las nuevas restricciones.
La actividad en Ormuz se intensificó antes del cierre y crecen las advertencias de Irán
Antes del inicio del bloqueo naval anunciado por Washington, se observó un incremento en el movimiento de petroleros en la zona. El domingo previo a la restricción, los barcos Shalamar y Khairpur, ambos de bandera pakistaní, ingresaron al golfo Pérsico para cargar crudo y productos refinados en Emiratos Árabes Unidos y Kuwait respectivamente, como informaron los sistemas de seguimiento LSEG y Kpler.
En paralelo, el superpetrolero Mombasa B (bandera de Liberia) cruzó el estrecho vacío rumbo a Basora, Irak. El Agios Fanourios I (Malta), que intentó ingresar al golfo Pérsico para cargar crudo iraquí con destino a Vietnam, revirtió la maniobra y permanece fondeado cerca del golfo de Omán. Tres superpetroleros adicionales, cargados al máximo de capacidad, abandonaron el golfo Pérsico el sábado; son los primeros en hacerlo desde el acuerdo de alto el fuego alcanzado la semana anterior.
Las imágenes y datos de MarineTraffic confirmaron el desplazamiento de los buques iraníes en una ventana crítica, justo antes del cierre del paso para embarcaciones con destino o procedentes de Irán. La administración Trump había dispuesto que, desde las 14:00 UTC, toda nave que ingresara o saliera de puertos iraníes estaría sujeta al bloqueo. Los avisos dirigidos a la comunidad marítima apuntaban a disuadir tanto a petroleros iraníes como internacionales de operar en la zona.
Teherán denuncia “piratería” y advierte de represalias en el golfo Pérsico
El Ejército iraní calificó la medida adoptada por Estados Unidos como una acción ilegal y un ejemplo de piratería, de acuerdo con un comunicado difundido por el cuartel central Khatam al-Anbiya en la televisión estatal. La Guardia Revolucionaria elevó el tono y sostuvo que cualquier buque militar que se acercara al estrecho de Ormuz sería considerado violador del alto el fuego y recibiría una respuesta enérgica.
Varios altos funcionarios iraníes, entre ellos Mohsen Rezaei, asesor militar y ex comandante de la Guardia Revolucionaria, advirtieron sobre posibles represalias. Rezaei afirmó en X que “las fuerzas armadas iraníes cuentan con importantes recursos sin explotar para contrarrestar un bloqueo del estrecho de Ormuz”, y subrayó que Irán no cedería frente a lo que calificó como “tuits ni planes imaginarios”.
La postura oficial del régimen de Teherán reiteró que “ningún puerto del Golfo estará a salvo” si se amenaza la seguridad de sus instalaciones, lo que añade un elemento de tensión y riesgo para la navegación y el comercio regional.
Estados Unidos impone un bloqueo total al tráfico hacia puertos iraníes y condiciona la seguridad del golfo Pérsico
El bloqueo naval impuesto por Estados Unidos implica que, desde las 14:00 UTC del lunes, cualquier buque que intente entrar o salir de zonas portuarias iraníes podría ser interceptado, mientras que el tránsito hacia otros destinos en el golfo continuará sin interferencias. Esta decisión responde a la falta de avances en las negociaciones entre ambos gobiernos y ha sido acompañada de un fuerte despliegue de advertencias tanto diplomáticas como militares por parte de Irán, que considera la restricción como un acto de agresión. Las autoridades estadounidenses han asegurado que los marineros comerciales recibirán información detallada sobre las nuevas disposiciones para garantizar la navegación segura en una de las rutas energéticas más transitadas del mundo.
