Buenos Aires en Costa Rica: el exclusivo origen de la piña rosada Pinkglow que se exporta al mundo

La Pinkglow o rosé: por qué es un tesoro agrícola, un éxito comercial y un desafío global de abastecimiento.

Por Jimena Tapia Arenas

Buenos Aires de Puntarenas, uno de los cantones (departamentos) más extensos de Costa Rica, se encuentra a unos 200 kilómetros al sureste de San José, la capital del país. Este cantón es conocido por su vasta red pluvial, esencial para la producción agrícola, en especial la piña. Desde 2020, Buenos Aires ha diversificado su producción con la piña rosada, conocida comercialmente como Pinkglow o rosé.

Según pudo saber Notas de Actualidad, la Pinkglow es producida exclusivamente en Buenos Aires por la compañía Fresh del Monte, que instaló sus operaciones en la región en 1978. Aunque por fuera parece una piña tradicional, su distintivo color rosado en la pulpa la convierte en una fruta única y codiciada a nivel mundial.

Su color se debe a la modificación de los niveles de carotenoides —los pigmentos responsables de los tonos amarillos y rojos en las frutas—, lo que reduce la presencia del color amarillo tradicional y resalta matices rosados. Este mismo ajuste influye en su perfil de sabor: la Pinkglow presenta una menor acidez y una mayor concentración de azúcares, lo que la hace percibida como más dulce y suave en comparación con la piña convencional. Así, su atractivo no solo radica en lo visual, sino también en una experiencia sensorial diferenciada que explica su posicionamiento como fruta premium en mercados internacionales.

Esta variedad ha capturado la atención de consumidores globales por su atractivo visual y su sabor, consolidando a Buenos Aires como un epicentro de innovación agrícola. La producción de piña rosada no solo destaca la capacidad agrícola de la región, sino también su potencial para influir en los mercados internacionales.

La NASA estableció cuándo los humanos volveremos a pisar la Luna

Con su aporte significativo a la economía local y su proyección internacional, la Pinkglow de Buenos Aires de Puntarenas representa un verdadero tesoro agrícola de Costa Rica. Este cultivo no solo ha dinamizado el empleo en la zona —desde la producción en campo hasta los procesos de empaque y exportación—, sino que también ha posicionado al país en un nicho premium del mercado global de frutas exóticas. Su distintivo color rosado, resultado de un proceso de innovación agrícola, la convierte en un producto altamente valorado en mercados como Estados Unidos y Europa, donde es percibida como una fruta exclusiva.

Quién es Laura Fernández, la nueva presidenta electa de Costa Rica

Además, su producción implica estándares más exigentes en términos de calidad, trazabilidad y sostenibilidad, lo que eleva el prestigio de la agroindustria costarricense. Sin embargo, esta misma exclusividad plantea desafíos: la limitada capacidad de producción frente a una demanda creciente genera tensiones en el abastecimiento y mantiene su precio elevado. Aun así, la Pinkglow no solo simboliza innovación, sino también una oportunidad estratégica para diversificar la oferta exportadora y fortalecer la marca país de Costa Rica en el competitivo mercado internacional.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario