Casi 4 millones de argentinos menores de 45 años conviven con la enfermedad, pero solo la mitad logra mantenerla bajo control. La campaña que busca revertir esta tendencia.
En la Argentina, el asma constituye un problema de salud que atraviesa a millones de personas y que, sin embargo, aún enfrenta serias dificultades en su control. De acuerdo con estimaciones recientes del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias “Dr. Emilio Coni”, se calcula que 2,9 millones de menores de 20 años conviven con esta enfermedad, a los que se suman 870.000 personas entre los 20 y 44 años. En total, alrededor de 3,8 millones de argentinos menores de 45 años se ven afectados. La magnitud del dato deja al descubierto una situación contundente: uno de cada 12 argentinos en este rango etario vive con asma, pero solo la mitad consigue mantenerla bajo control.
El contraste entre diagnóstico y manejo efectivo se refleja en otra cifra que preocupa a los especialistas. En el país y en la región, aproximadamente un 40% de quienes padecen asma presentan la enfermedad no controlada, lo que implica una brecha significativa que, lejos de ser menor, puede derivar en crisis, consultas de urgencia y hospitalizaciones.
Con este panorama como telón de fondo, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) junto con la Sociedad de Tisioneumonología de Buenos Aires (STNBA) lanzaron la Campaña Nacional de Asma 2025 bajo el lema: “Controlá el Asma, controlá tu vida”. La iniciativa busca remarcar un aspecto central: un diagnóstico correcto y un tratamiento preventivo, continuo y adecuado no solo mejoran la calidad de vida, sino que permiten reducir de manera significativa las complicaciones que la enfermedad genera.
El mensaje de la campaña también apunta a empoderar a los pacientes. La premisa es clara: reconocer el papel protagónico en el cuidado de la salud respiratoria es fundamental, siempre con el acompañamiento del equipo médico y la constancia del tratamiento preventivo como pilares para alcanzar un control real y sostenido de la enfermedad.
En este sentido, el trabajo conjunto con el neumonólogo se vuelve clave. Este especialista no solo es el encargado de realizar estudios como la espirometría, sino también de definir la gravedad del cuadro, ajustar el tratamiento, enseñar la técnica correcta en el uso de inhaladores o aerocámaras y llevar adelante un seguimiento personalizado. Esta relación médico-paciente favorece la adherencia y se traduce en mejores resultados.
El desafío, sin embargo, está en la continuidad del tratamiento preventivo. Según la Encuesta Nacional de Salud Respiratoria 2018, apenas el 51,9% de los asmáticos del grupo de 20 a 44 años utilizaba la medicación de control a diario. El resto, un 46,8%, recurría a ella únicamente “cuando tenía síntomas”. La consecuencia de esta conducta es una falta de constancia que repercute directamente en la capacidad de mantener la enfermedad bajo control.
Entre los factores que explican la discontinuidad aparecen varias causas. Algunas personas no utilizan la medicación diariamente o solo lo hacen en presencia de síntomas. En otros casos, la falta de educación sobre el rol del tratamiento preventivo frente al de alivio genera confusión. A esto se suma la dificultad técnica en el manejo del inhalador, la percepción de que la enfermedad no reviste gravedad o incluso el temor a efectos adversos.
Pese a estas barreras, el mensaje que busca transmitir la campaña es alentador: controlar el asma es posible. Con un esquema preventivo sostenido en el tiempo y el seguimiento adecuado, una persona con asma puede desarrollar sus actividades cotidianas sin restricciones. La evidencia indica que, bajo estas condiciones, se puede estudiar, trabajar, practicar deportes y participar plenamente en la vida diaria.
La Campaña Nacional de Asma 2025 tiene un objetivo explícito: acompañar a quienes viven con esta enfermedad para que puedan respirar con confianza y libertad todos los días. El camino para lograrlo se apoya en tres ejes: información precisa, constancia en el tratamiento y un vínculo sólido con el equipo médico.
Tal como remarcan desde la AAMR, el llamado es a no postergar la consulta, mantener la adherencia a la medicación y realizar controles periódicos. “Controlar el asma es, en definitiva, controlar tu vida”, subraya el lema de la campaña, sintetizando la importancia de asumir un rol activo frente a una enfermedad que, aunque frecuente, puede prevenirse y mantenerse bajo control con las herramientas disponibles.
