Qué impacto tendrá en la economía Argentina la escalada bélica en Medio Oriente

La creciente tensión entre Israel, Estados Unidos e Irán tendrá una fuerte repercusión en los mercados internacionales.


La escalada del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán generó fuertes movimientos en los mercados internacionales y abre interrogantes sobre el impacto en economías emergentes como la argentina, que enfrenta un escenario de riesgos y oportunidades.

Por un lado, un alza en el precio del petróleo podría favorecer las exportaciones energéticas. Por otro, el aumento de la incertidumbre global tiende a encarecer el financiamiento externo y presionar al alza el riesgo país.

Caída de bolsas y huida hacia activos seguros

Tras los ataques en Medio Oriente, los mercados reaccionaron con caídas generalizadas. Los futuros de las bolsas estadounidenses operaron a la baja y el impacto se extendió a Asia y Oceanía.

En Japón, el índice Nikkei 225 retrocedió más de 2%, acompañado por caídas en grandes compañías industriales y tecnológicas. Este comportamiento reflejó un movimiento global de los inversores hacia activos considerados más seguros.

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En paralelo, el oro —tradicional refugio en contextos de crisis— subió alrededor de 1,5%.

Petróleo en alza por el Estrecho de Ormuz

El precio del crudo registró fuertes subas ante el temor a interrupciones en el suministro mundial, especialmente por la situación en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo global.

El barril Brent —referencia para Argentina— aumentó más de 10%, mientras que el WTI también registró subas significativas. Analistas del sector energético incluso proyectaron valores cercanos a los 100 dólares por barril si la escalada se prolonga.

Riesgos financieros para economías emergentes

Especialistas advierten que el principal impacto para Argentina podría provenir del canal financiero. En contextos de crisis global suele producirse un “vuelo hacia la calidad”, en el que los capitales abandonan mercados emergentes para refugiarse en economías consideradas más seguras.

El economista Pablo Tigani señaló que este fenómeno complica las perspectivas de financiamiento externo y eleva las primas de riesgo. Según su análisis, el país enfrenta vencimientos importantes en dólares y en pesos, lo que aumenta la sensibilidad ante un endurecimiento de las condiciones internacionales.

Dimensión geopolítica y energética

El economista Martín Redrado interpretó el conflicto dentro de una disputa estratégica global vinculada a la competencia entre potencias y al control de recursos energéticos clave para el desarrollo industrial y tecnológico.

Desde otra perspectiva, Alejandro Vanoli advirtió que la Argentina llega a este escenario con limitadas herramientas para amortiguar shocks externos, debido a restricciones fiscales, monetarias y de acceso al crédito internacional.

Impacto dual: inflación y exportaciones

El encarecimiento de la energía podría trasladarse a mayores costos de transporte y producción, presionando sobre la inflación global y local. Sin embargo, también podría mejorar los ingresos por exportaciones energéticas y el balance comercial argentino.

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Los analistas coinciden en que la variable decisiva será la duración y magnitud del conflicto. Un episodio breve podría generar volatilidad transitoria, mientras que una escalada prolongada tendría efectos más profundos sobre precios energéticos, tasas de interés y flujos de capital hacia economías emergentes.

En ese contexto, Argentina enfrenta un escenario altamente incierto, donde los beneficios comerciales potenciales conviven con riesgos financieros significativos.

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