La decisión final de la Academia cambió los pronósticos de la gala.
Se terminaron las apuestas, las especulaciones y las encuestas alrededor de la categoría de Mejor actor principal de la 98.ª edición de los Premios Oscar. Adrien Brody fue el encargado de revelar la votación del jurado y el Dolby Theater de Los Ángeles estalló en gritos y aplausos cuando dieron como ganador a Michael B. Jordan por Pecadores (Sinners). Finalmente, los comentarios en contra de la ópera y el ballet fueron letales para la campaña de Timothée Chalamet, quien, por segundo año consecutivo, se quedó en la puerta de la gloria. La reacción del protagonista de Marty Supreme no pasó inadvertida.

MIRÁ TAMBIÉN: Quién es Paul Thomas Anderson, el director que finalmente ganó el Oscar tras 14 nominaciones
Al escuchar el nombre del protagonista de Pecadores, Chalamet se limitó a aplaudir y sonreír. Si bien para el afuera su reacción fue de apoyo, internamente habrá posiblemente pensado en cómo su propia campaña terminó por arrebatarle la victoria.
MIRÁ TAMBIÉN: Oscar 2026: quiénes fueron todos los ganadores
En febrero, durante una charla con Matthew McConaughey producida por Variety y CNN, Chalamet dijo que no quería trabajar ni en ópera ni en ballet porque ya a nadie le importaban. Sus dichos se viralizaron en los últimos días y recibió repudio tanto del MET como de la Ópera de París, entre muchas otras renombradas instituciones.
De hecho, en la apertura de la ceremonia, Conan O’Brien lanzó una picante indirecta. “La seguridad está muy reforzada esta noche. Me dijeron que existe preocupación por posibles ataques, tanto de la comunidad de la ópera como de la del ballet”, expresó. “Están enojados porque dejaste afuera al jazz”, arremetió. En la sala se hicieron eco las risas y los aplausos. La cámara de la transición oficial apuntó a Chalamet, quien, lejos de mostrar malestar, desde su lugar en la primera fila se limitó a sonreír y asentir con la cabeza.
