«No se puede sacar conejos de la galera todo el tiempo», expectativas por la acumulación de reservas y el Riesgo País

El indicador cerró en 526 puntos, alcanzando su nivel más bajo desde 2018.

En diálogo con Sábado Tempranísimo, el economista Fausto Spotorno analizó el actual escenario económico argentino, poniendo el foco en dos pilares fundamentales: la acumulación de reservas del Banco Central y el impacto de la baja del riesgo país. Según el ex funcionario, este indicador, que mide la diferencia de tasas entre los bonos locales y los del Tesoro norteamericano, es determinante para que el país pueda normalizar su relación con los mercados internacionales.

Sobre la reciente compra de divisas por parte de la autoridad monetaria, Spotorno identificó dos fuentes que permitieron este ingreso de fondos. Por un lado, destacó la influencia de la cosecha de trigo de diciembre y enero: «Tuviste dos particularidades: muy buena cosecha en volúmenes y un aumento del precio del trigo bastante bueno en las últimas semanas».

Por otro lado, mencionó el rol del financiamiento privado, señalando que «hay muchas empresas que han estado colocando deuda en el mercado, en dólares, y cuando eso pasa, a veces no necesitan todos los dólares y los venden«. Esta dinámica ha permitido que el Banco Central compre reservas en bloque, una herramienta que Spotorno considera indispensable para garantizar el valor de la moneda en el corto plazo.

El economista enfatizó que la baja del riesgo país es vital para dejar de utilizar las reservas en el pago de deuda corriente. Tras cerrar este viernes en 526 puntos, su valor más bajo en siete años, el indicador refuerza el objetivo oficial de volver a financiarse en los mercados internacionales de deuda. «Lo que le faltaba al Gobierno era la plata para pagar la deuda; en 2024 pagó todo con reservas», explicó Spotorno, advirtiendo que «no se puede estar pagando la deuda sacando conejos de la galera todo el tiempo, porque ningún país del mundo lo hace».

Según su análisis, la consolidación de esta tendencia permitiría que el Gobierno realice un «roll-over» de sus vencimientos, es decir, colocar nueva deuda para pagar la vieja, tal como sucede en las economías estandarizadas. Además, destacó que perforar el piso de los 500 puntos abarataría el crédito para la inversión privada en sectores clave: «Ayuda a que sea más barato invertir en Vaca Muerta, empresas agrícolas o infraestructura, que es lo que hoy Argentina más necesita».

A pesar del optimismo por la acumulación de dólares y la mejora en los bonos, Spotorno advirtió sobre los desafíos técnicos que esto supone para el plan del Gobierno. Explicó que «acumular reservas, terminar de acomodar las tarifas y bajar la inflación son objetivos que chocan entre sí». Esto se debe a que, para comprar dólares y fortalecer las arcas del Central, la entidad debe emitir pesos, lo cual genera una presión que dificulta perforar el piso inflacionario, que para enero se estima cercano al 2,5%.

 

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