La diputada de La Libertad Avanza (LLA) le pidió a la vicepresidenta que demuestre “honor” en su cargo.
El conflicto interno en La Libertad Avanza volvió a escalar este miércoles cuando la diputada nacional Lilia Lemoine pidió públicamente la renuncia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, luego de que esta la denunciara penalmente por supuestas amenazas.
“Renunciá, Victoria. Seguí tu proyecto político con Guillermo Moreno. Presentate a elecciones y ganá por tu propio nombre”, escribió Lemoine en la red social X. Además, la legisladora —cercana a Karina Milei— cuestionó: “¿O no confiás en tu popularidad y la habilidad de tus asesores? No uses más el Senado y tu posición para perjudicar al Gobierno y al Presidente. Demostrá honor”.
El mensaje estuvo acompañado por capturas de notas de prensa en las que Villarruel aseguraba ser víctima de hostigamientos por parte de personas vinculadas al oficialismo, entre ellas, la propia Lemoine.
La presentación judicial de Villarruel incluye acusaciones por amenazas, incitación a la violencia, asociación ilícita y apología del crimen, entre otros delitos. También menciona a cuentas de X afines al oficialismo como @Mialygosa, @El_Pubertario y @ElTrumpista, así como al periodista Javier Negre y al escritor Nicolás Márquez.
Lemoine respondió con nuevos mensajes, negando ser dueña de la cuenta @Mialygosa y asegurando que la va a “proteger”. También denunció agresiones verbales y físicas provenientes del entorno de Villarruel: “La traidora ahora se mete con civiles. Estoy convencida de que me denunciaron por una cuenta que no es mía”, publicó, al tiempo que acusó al jefe de asesores de la vicepresidenta de haberla golpeado.
La diputada viene sosteniendo desde hace meses que Villarruel buscaría posicionarse como sucesora de Javier Milei en caso de una eventual crisis de gobernabilidad. En la misma línea, el propio Presidente la calificó recientemente de “traidora” y la responsabilizó por la corrida cambiaria de julio.
El enfrentamiento también involucra a Karina Milei, hermana del Presidente y figura central dentro del oficialismo, con quien Villarruel mantiene una relación cada vez más tensa.
El distanciamiento entre los sectores libertarios comenzó durante la campaña presidencial de 2023 y, según fuentes cercanas a Casa Rosada, se consolidó tras la asunción del Gobierno, en medio de un clima de desconfianza y decisiones unilaterales.
