Tras la denuncia por violencia de género contra la pareja de la artista, su madre habló sobre el proceso judicial, el estado emocional de Lourdes y el rol clave de la denuncia en tercera persona.
En diálogo con Sábado Tempranísimo, Mabel López, madre de Lourdes Fernández, exintegrante del grupo Bandana, compartió detalles sobre el difícil momento que atraviesa su hija tras denunciar a su pareja por violencia de género. La artista fue recientemente externada del Hospital Fernández y se encuentra alojada en la casa de una amiga en la Ciudad de Buenos Aires, acompañada por personas de su confianza.
“Sé que está bien, que está tomando contacto con la realidad. Sigue enojada conmigo, por supuesto, pero lo importante es que ya está fuera de ese infierno en donde estaba”, expresó López, visiblemente conmovida. La madre de Lourdes también destacó el valor de la denuncia en tercera persona, una herramienta que permitió activar el proceso judicial pese a las dudas iniciales de su hija: “Ahora la querella soy yo, aunque Lourdes no quiera seguir adelante”.
López describió la relación de Lourdes con su pareja como “una trampa emocional”, en la que su hija se sentía culpable por todo. “Era una relación de manual, con una persona evidentemente psicópata, narcisista”, afirmó. También relató cómo, tras la pandemia, notó cambios en la personalidad y en las convicciones de Lourdes, influenciadas por su pareja: “Incluso en temas políticos, aparecía él como el que tenía la aposta. Fue como un adoctrinamiento”.
La madre agradeció el accionar de la policía de CABA y del equipo médico que acompañó a Lourdes en su salida del hospital. “Fue una maratón, pero lo más importante es que la gente sepa que existe esta herramienta. Yo no estaba cuando fueron las primeras denuncias, pero ahora sé que alguien puede denunciar si ve que otra persona está siendo violentada”.
López confirmó que se solicitó una pericia psiquiátrica al acusado, que podría derivar en tratamiento ambulatorio o internación, según lo que determine la justicia. “Él ya tiene denuncias previas, tiene antecedentes. Siempre me pregunté cómo seguía libre. Es un peligro”, advirtió.
Sobre el vínculo con su hija, reconoció que Lourdes aún está enojada con ella, pero prioriza su bienestar: “Prefiero que esté enojada pero viva. Yo no soy el núcleo de su conflicto ahora, ella tiene que resolver otras cosas. Y si no la tengo que ver, no importa, pero ella está bien”.
Finalmente, Mabel López dejó una reflexión sobre la importancia de que Lourdes comprenda lo vivido: “Si no resuelve esto, el día de mañana puede volver a meterse con alguien igual. Es un patrón que se repite. Lo importante es que tome conciencia de dónde estaba y cómo llegó ahí”.
