La balanza de bienes del BCRA arrojó su tercer resultado negativo desde que Javier Milei es presidente.
El ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, alertó sobre el impacto de la incertidumbre preelectoral en las cuentas externas y señaló que el informe reciente que arrojó un saldo negativo en dólares refleja “el mayor grado de dolarización que han tenido los argentinos en un periodo preelectoral”.
En diálogo con Sábado Tempranísimo, Redrado explicó que “el 40% de los billetes y monedas que los argentinos tenían en circulación, más los depósitos a la vista, se cambiaron de pesos a dólares por todo proceso de incertidumbre”. Según el economista, este fenómeno debería revertirse a partir de noviembre, aunque advirtió que la clave es que el país logre “previsibilidad en materia de política cambiaria, monetaria y financiera”.
El ex titular del Banco Central subrayó que la Argentina necesita fortalecer sus reservas, dado que actualmente las metas son negativas en 16.000 millones de dólares. “Si uno mira la región, todos los países de América Latina tienen una relación de reservas contra el producto bruto que duplica a la Argentina. Mientras aquí es del 6,3%, el mínimo regional es del 14%”, puntualizó.
En ese sentido, destacó que el equipo económico enfrenta la preocupación de reducir el riesgo país, para que el país pueda financiarse en condiciones normales. “Hasta que no se clarifique el horizonte cambiario y monetario, vamos a seguir viendo dolarización por parte de los argentinos”, advirtió.
Redrado también se refirió al apoyo del Tesoro de los Estados Unidos, que intervino en el mercado cambiario durante el periodo preelectoral, pero aclaró que esa asistencia “no continuará hacia adelante” en caso de tensiones cambiarias.
Asimismo, describió dos etapas próximas para la economía: una de mayor tranquilidad en diciembre, cuando aumenta la demanda de pesos por el pago de aguinaldos y las fiestas; y otra a partir de mediados de enero, cuando se incrementa la salida de divisas por vacaciones y el país debe afrontar vencimientos con acreedores privados por 4.500 millones de dólares.
El economista insistió en que la manera de enfrentar el problema es “comenzar a levantar las restricciones que existen en el mercado cambiario” y dar un horizonte de largo plazo al sector privado. “La macroeconomía no puede seguir siendo una economía del día a día. Necesitamos una mesa sólida con política fiscal, cambiaria, monetaria y financiera que brinde previsibilidad”, concluyó.
