«Cada peso nuevo que quieran gastar tiene que tener un nombre y un apellido”, sostuvo durante su séptima cadena nacional.
En su séptima aparición por cadena nacional, el presidente Javier Milei defendió con firmeza los vetos a leyes recientemente aprobadas por el Congreso y anunció dos medidas clave para reforzar su programa económico centrado en el equilibrio fiscal. El mensaje, grabado desde el Salón Blanco de la Casa Rosada y emitido a las 21 horas, duró 23 minutos y estuvo acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Milei justificó el veto a tres leyes —aumentos jubilatorios, prórroga de la moratoria previsional y emergencia en discapacidad— argumentando que implican un gasto sin respaldo financiero. “Hoy el Congreso impulsa gastos sin explicar su fuente de financiamiento. Eso significa más impuestos, más deuda o más inflación”, afirmó el mandatario.
Además, criticó duramente a los legisladores que impulsaron estos proyectos, acusándolos de “causar un genocidio contra las generaciones futuras” y de actuar con irresponsabilidad fiscal. “Si quieren volver atrás, me van a tener que sacar con los pies para adelante”, advirtió.
El presidente anunció dos iniciativas para “amurallar el déficit cero”: Prohibición de financiamiento con emisión monetaria: A partir del lunes, el Tesoro no podrá recurrir al Banco Central para cubrir el gasto primario. “Ya lo venimos haciendo en la práctica, ahora lo vamos a formalizar”, explicó.
Proyecto de ley para penalizar el déficit fiscal: Milei enviará al Congreso una propuesta que establece sanciones penales para legisladores que aprueben presupuestos con déficit. “Cada peso nuevo que quieran gastar tiene que tener un nombre y un apellido”, sostuvo.
La cadena nacional alcanzó un pico de 28.1 puntos de rating, aunque fue precedida por llamados en redes sociales a un “apagón informativo” y a seguir transmisiones alternativas como la del CONICET. Diversos sectores políticos ya manifestaron críticas al discurso, mientras el oficialismo refuerza su narrativa de confrontación con el Congreso.
