La investigación reconstruyó los momentos previos y posteriores al crimen y puso el foco en una condena que el acusado había recibido años atrás por agredir a la víctima.
La investigación por el femicidio de Romina María de los Ángeles Calvo sumó nuevos elementos que permitieron reconstruir cómo ocurrió el crimen dentro de la vivienda familiar de Villa Devoto. Las cámaras instaladas en el domicilio registraron momentos previos y posteriores al ataque, que fue presenciado por la hija de 8 años de la víctima.
El hecho ocurrió el 13 de agosto por la mañana, en un PH ubicado sobre la calle Pedro Morán. El llamado al 911 fue realizado a las 6.55 por uno de los hijos de Calvo, quien alertó a la Policía de la Ciudad con una frase que reflejó la gravedad de la situación: “Papá mató a mamá”.
La inesperada conexión de Pitty La Numeróloga con el femicidio que conmociona a Villa Devoto
Al llegar al domicilio, los agentes de la Comisaría Vecinal 11B encontraron a la mujer gravemente herida en la habitación matrimonial. Los peritos contabilizaron alrededor de 40 lesiones provocadas con un arma blanca, 22 de ellas ubicadas en la zona de la espalda y el cuello. También presentaba heridas en el torso, la cara, los brazos y la cabeza.
La escena quedó registrada por los dispositivos de seguridad que había en distintos sectores de la propiedad. De acuerdo con las imágenes incorporadas al expediente, la niña estaba en la habitación cuando Walter Humberto Verón atacó a su esposa.
Después del episodio, la menor salió del cuarto y fue a buscar a su hermano de 21 años, que se encontraba en la terraza. Los hijos permanecieron juntos durante el procedimiento policial y recibieron asistencia especializada.
El operativo para proteger a los hijos
La intervención de los equipos de asistencia estuvo enfocada en evitar que los tres hermanos permanecieran expuestos a la escena del crimen. Una subcomisaria de la División Protección Familiar Área Oeste tomó contacto con ellos y posteriormente se incorporó una psicóloga del 911.
Los profesionales trabajaron durante varias horas para contenerlos y resguardar su integridad emocional. Finalmente, cerca de las 14, los jóvenes pudieron abandonar la vivienda.
Caso Agostina Vega: cómo siguen las investigaciones a un mes del femicidio
En el domicilio también estaban las mascotas de la familia. Un perro pequeño sufrió heridas en sus dos patas delanteras y también había un conejo.
Verón, señalado como autor del femicidio, había sido localizado a unos 200 metros del PH. Los agentes lo encontraron herido y tendido en un charco de sangre después de que intentara quitarse la vida cortándose el cuello.
Junto al hombre apareció una carta en la que hacía referencia a supuestos problemas económicos y mencionaba a “Pitty La Numeróloga”. Los investigadores también encontraron un cuchillo de carnicero que sería el utilizado durante el ataque.
El acusado fue trasladado al Hospital Vélez Sarsfield, donde permanece internado con riesgo de vida y bajo un diagnóstico de “shock hipolémico con soporte vasotensor”.
La causa está a cargo del juez Darío Bonanno. Entre las principales pruebas incorporadas al expediente se encuentran el llamado al sistema de emergencias, los testimonios de los hijos mayores y las imágenes obtenidas de las cámaras de la vivienda.
Si Verón se recupera, la Justicia podría disponer una pericia psiquiátrica para establecer su imputabilidad.
El antecedente que tenía Verón
La investigación también puso el foco en un episodio ocurrido años antes. En 2018, Verón había sido condenado a seis meses de prisión en suspenso por golpear a Calvo.
La denuncia había sido realizada en una comisaría de La Tablada y derivó en una condena por lesiones leves agravadas por el vínculo. A pesar de aquel antecedente, ambos continuaron viviendo juntos hasta el crimen.
El hijo mayor de la pareja sostuvo públicamente que no tenía conocimiento de episodios recientes de violencia física entre sus padres. También negó que existiera un conflicto económico relacionado con Verónica Asad, conocida como “Pitty La Numeróloga”.
En el expediente, sin embargo, aparecen datos sobre la situación financiera de Calvo: la mujer acumulaba deudas por unos $44 millones.
Sebastián Verón, uno de los hijos, relató el impacto que tuvo el crimen sobre la familia y confirmó que su hermana menor presenció el ataque. Los tres hermanos quedaron bajo resguardo judicial y reciben asistencia psicológica.
“Me causó tristeza porque es algo que tendría que haber parado hace mucho tiempo. Yo se los había sugerido en su tiempo, que cortaran, porque ya era una relación que no iba, y me causó tristeza que llegaran los dos a este límite, a un límite del que ya no hay retorno”, expresó.
Por otra parte, Asad rechazó las versiones que la vinculaban económicamente con la víctima. Explicó que le había cedido un espacio para trabajar y aseguró: “Ella nunca me dio dinero. Yo le pagaba los remises”.
La empresaria también destacó el vínculo que había construido con Calvo y sostuvo que, con el paso del tiempo, la mujer se había convertido en “una de las mejores”. Sebastián coincidió en negar que su madre hubiera entregado dinero a Asad y descartó que la relación entre ambas estuviera atravesada por un problema económico.
