La iniciativa presentada en el Congreso nacional explica quiénes son los que podrán solicitar la muerte asistida y cuáles son los requisitos obligatorios.
El debate sobre la eutanasia volvió a instalarse en la agenda pública argentina. El pasado 15 de octubre, Uruguay se convirtió en el primer país de Latinoamérica en legalizar la eutanasia, un hecho que reavivó la discusión en el Congreso Nacional. En ese contexto, el diputado mendocino Julio Cobos (UCR) presentó un nuevo proyecto de ley en la Cámara de Diputados para que la práctica sea legal en la Argentina.
La iniciativa contempla tanto la eutanasia —cuando un médico administra la sustancia que provoca la muerte del paciente— como la muerte asistida, en la que el profesional prescribe la medicación y el solicitante la autoadministra.
Requisitos y marco legal del proyecto
El texto establece una serie de requisitos obligatorios para acceder a cualquiera de las dos modalidades. El solicitante debe ser mayor de edad, argentino o residente con al menos doce meses de residencia en el país, y padecer una enfermedad grave e incurable o un padecimiento crónico e imposibilitante. Además, debe haber recibido información médica completa sobre su situación, incluyendo los cuidados paliativos disponibles.
La persona interesada deberá presentar dos solicitudes con un intervalo mínimo de quince días, con testigos y la validación de un juzgado o un escribano. El consentimiento debe ser informado y puede revocarse en cualquier momento.
El proyecto también prevé la objeción de conciencia para los profesionales que no deseen participar del procedimiento. No obstante, los centros públicos y privados de salud deberán garantizar el acceso al trámite en caso de que el paciente cumpla los requisitos. Además, la propuesta impulsa modificaciones en el Código Penal para evitar que quienes participen de la práctica sean denunciados por delitos.
“Presentar el proyecto es una manera de insistir con el tema y lograr que haya una iniciativa nueva que conserve estado parlamentario durante dos años”, explicó Cobos a Infobae. Según el diputado, la aprobación en Uruguay actuó como impulso para renovar el debate.
Una discusión abierta en la sociedad
Cobos destacó que “la sociedad ha madurado y ha reflexionado sobre este tema”, y consideró que una ley de eutanasia representaría “una solución digna a quien la requiere, y que no obliga a nadie a nada”. Esta es la tercera vez que el legislador presenta un proyecto sobre eutanasia y muerte asistida.
Actualmente existen otros cuatro proyectos similares con estado parlamentario, aunque ninguno fue tratado en el recinto. La propuesta de Cobos deberá pasar por las comisiones de Legislación Penal, Acción Social y Salud Pública, y Derechos Humanos y Garantías antes de llegar al debate general.
Mientras tanto, el tema también avanza en el plano judicial. En la Provincia de Buenos Aires, un juzgado de Mercedes evalúa el caso de María del Carmen Ludueña, una mujer de 63 años diagnosticada con artritis reumatoidea grave que pidió acceder a la eutanasia. Su solicitud fue rechazada en dos instancias previas, sin considerar su situación particular, dado que la práctica aún no es legal en Argentina.
El país ya había sido pionero en 2012 con la aprobación de la Ley de Muerte Digna, que permite a pacientes en estado terminal rechazar tratamientos médicos que prolonguen su sufrimiento. Sin embargo, la eutanasia implica un paso más: recibir asistencia médica activa para poner fin a la vida.
El futuro de la iniciativa dependerá del Congreso, mientras la sociedad continúa debatiendo los límites éticos y humanos del derecho a una muerte digna.
