El pacto también incluye la compra de insumos militares y energía estadounidense.
La tensión entre Estados Unidos y la Unión Europea parece haber llegado a un final momentáneo. Ambas potencias decidieron cerrar un acuerdo comercial que contiene un 15% de aranceles a los productos europeos y una compra de insumos militares y energía estadounidense. De esta forma, se neutraliza la amenaza del 30% original planeado para el 1 de agosto.
La decisión se dio a conocer luego de la reunión en Escocia de Donald Trump con Ursula von der Leyen, alemana titular de la Comisión Europea, en donde los países del bloque aseguraron invertir 750.000 millones de dólares en la compra de energía y 600.000 millones de dólares en otras áreas complementarias.
Los productos farmacéuticos sí se verán afectados por la totalidad de los aranceles. Es un área estratégica que, desde EE.UU., mantendrán fuera del pacto.
El presidente republicano se mostró conforme con el resultado: “Hemos llegado a un acuerdo. Es un buen acuerdo para todos”, mientras que Von der Leyen lo calificó como “un buen acuerdo que dará estabilidad y previsibilidad”.
A su vez, desde el gobierno norteamericano aseguraron que el 1 de agosto será la fecha definitiva de aplicación de los aranceles: no habrá más prórrogas, períodos de gracia ni nuevos acuerdos. Lo confirmó Howard Lutnick, secretario de Comercio: “No habrá prórrogas ni más períodos de gracia. El 1 de agosto se fijarán los aranceles. Entrarán en vigor. Las aduanas comenzarán a recaudar el dinero y ya está”.
Además de la Unión Europea, la fecha será clave para múltiples otros sectores que empezarán a sentir el peso de los aranceles en su economía: del 50% para Brasil, 35% para Canadá, 30% para México y 25% para Japón y Corea del Sur.
