El principal consejo que le dio Mauricio Macri a Javier Milei para arrancar la presidencia

El líder del PRO ya tuvo varios encuentros y charlas con el presidente electo.


Por Eduardo Paladini para Clarín

La reunión entre Javier Milei y Mauricio Macri, este lunes en el hotel libertador, se hizo básicamente para ver cómo se sumaba el PRO al nuevo gobierno libertario. «Se habló de nombres, por supuesto», ratificó a Clarín una fuente inobjetable, al tanto de la reunión. Desde entonces, sin embargo, no se confirmó ningún cargo para un dirigente macrista.

El delay habla de la tensión, previsible, en esta carrera por sobrellevar la transición mientras se arma el próximo Gabinete. El líder libertario ya fue elogioso de las cualidades de Patricia Bullrich y Federico Sturzenegger, por citar dos ex funcionarios del PRO que suenan para volver a una eventual gestión nacional.

En el macrismo suman a Guillermo Dietrich, ex ministro de Transporte, aunque intentan bajar el calibre a la presión que está ejerciendo el ex presidente para conseguir cargos para su gente (un clásico de la casta).

Repiten, en cambio, cuál fue el principal consejo que le dio Macri a Milei para encarar el arranque de su administración: «Tenés que explicar bien lo que dejan».

Se refiere, claro, a la herencia de la cuarta gestión kirchnerista/albertista/massista. Aún hoy, Macri asegura que parte del fracaso de su gobierno (él no lo llama fracaso, por supuesto) es que no explicó cómo recibía el Gobierno.

«Es un aprendizaje. Milei tuvo una apoyo muy importante de la sociedad, que votaron sus ideas, y le tiene que explicar a esa gente lo que recibe«, ampliaron en el entorno del ex mandatario.

El propio Macri, en la misma noche de este lunes en un programa de cable se encargó de remarcar que «lo que hereda Javier Milei es varias veces peor de lo que heredé yo en 2015».

La interna por la «herencia»

La «herencia de Cristina» había generado un fuerte debate dentro del PRO por aquellos años bautismales. Se les atribuye al asesor y campañólogo Jaime Durán Barba, más el ex jefe de Gabinete Marcos Peña, la idea de no sofocar a la sociedad con datos malos de la economía. Era la época de los globitos macristas.

Si bien después desde Presidencia se difundieron unos informes titulados «El estado del Estado», que justamente hacían hincapié en la herencia K, sonaron tardíos e ineficientes. El arranque de la gestión macrista estuvo marcado por el famoso «segundo semestre» (de 2016) en el que se suponían las cosas comenzarían a mejorar.

La realidad marcó otra cosa: hubo un segundo semestre bueno, el de 2017, que ayudó al triunfo en las legislativas de medio término. Pero fue el único bueno, casi un espejismo. A partir de entonces, los números del gobierno de Cambiemos comenzaron a empeorar y derivaron en la derrota de 2019.

La economía de Massa

«Hay una preocupación grave con la economía que deja Massa. Y eso hay que explicarlo bien. Mauricio lo felicitó a Milei, hubo agradecimiento mutuo y se hizo un balance muy positivo de la fiscalización que hizo el PRO y también sectores de la UCR más en silencio», ampliaron cerca del ex presidente.

Y siguieron con una descripción dura de lo que dejan: «Hay un desgobierno total. Una ausencia absoluta del presidente y ahora quiere desentenderse el ministro de Economía. Y la jefa, a la que responden estos dos personajes, tampoco aparece«.

Milei, a su manera, ya tomó parte del consejo. En campaña, cuando describió una situación más que crítica, y ahora, cuando remarca que Sergio Massa y Alberto Fernández deben hacerse cargo de la gestión «hasta el 10 de diciembre».

Como contó Clarín, de todos modos, se mantiene dentro del equipo libertario cierto pánico sobre la herencia. Curiosa coincidencia: en la campaña hacia el balotaje, para exprimir el miedo al extremo algunos gobernadores del PJ advertían que si ganaba Milei quizá no tendrían plata para pagar los sueldos de los empleados provinciales. Ahora un temor similar recorre las reuniones de los futuros funcionarios nacionales.

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