El repunte del metal dorado está vinculado a la posible rebaja de tasas de interés en EEUU, lo que debilita al dólar y fortalece la demanda de activos de refugio.
El oro volvió a ser protagonista este martes en los mercados internacionales al superar por primera vez los USD 4.000 la onza, en una jornada marcada por la expectativa de una próxima rebaja de tasas de interés en Estados Unidos.
El avance, el mayor desde 1970, se produjo mientras las acciones y los bonos mundiales mostraban cierta estabilidad pese a la agitación política en Francia, Japón y Estados Unidos.
Expectativa por la Reserva Federal y debilidad del dólar
El repunte del metal dorado está directamente vinculado con la previsión de un recorte de 25 puntos básicos en la tasa de interés de la Reserva Federal (Fed), lo que debilita al dólar y fortalece la demanda de activos de refugio. Según Goldman Sachs, el impulso del oro se debe también a una fuerte demanda sostenida por bancos centrales e inversores occidentales, motivo por el cual el banco fijó un precio objetivo de corto plazo en USD 4.900 la onza.
La campaña del oro en 2025 ha sido notable: acumula un incremento del 53% en lo que va del año, y un 112% desde 2020, año marcado por la pandemia.
“El desempeño refleja un entorno de fuerte demanda por activos de refugio, respaldado por tensiones geopolíticas persistentes, el deterioro de la confianza en los mercados tradicionales y las crecientes expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal”, explicó Antonio Montiel, director de Análisis de ATFX Education.
Montiel añadió que el impulso se sostiene tanto por factores técnicos como fundamentales: “El escenario macroeconómico muestra una desaceleración en los indicadores de la economía estadounidense, lo que aumenta las apuestas por una flexibilización monetaria y reduce el costo de oportunidad de mantener oro, un activo que no genera intereses. La debilidad del dólar frente a otras divisas y los robustos flujos en fondos cotizados respaldados en oro refuerzan el sesgo alcista”.
Incertidumbre política y búsqueda de refugio
Además del contexto económico, la incertidumbre política también alimentó la escalada del oro. Desde Balanz Capital señalaron que el shutdown del gobierno estadounidense incrementa la preocupación de corto plazo. “Los últimos datos reforzaron la percepción de un enfriamiento del empleo: el informe de ADP mostró una caída inesperada de 32.000 puestos de trabajo en septiembre, la mayor reducción desde marzo de 2023, en contraste con las previsiones de un aumento de 50.000”, explicó la entidad.
A ello se suman las señales del informe JOLTS, que evidencia una menor demanda laboral, y la contracción del sector manufacturero, que ya acumula siete meses consecutivos en terreno negativo. Según Balanz, este panorama llevó al mercado a incrementar las apuestas a dos recortes adicionales de tasas antes de fin de año, consolidando la idea de una Fed más moderada.
Sin embargo, el cierre del gobierno podría complicar el panorama: “La ausencia de indicadores clave como las nóminas no agrícolas o el informe de inflación de octubre limitaría la capacidad de la Fed para tomar decisiones basadas en evidencia”, advirtieron desde la firma.
En paralelo, las amenazas del presidente Donald Trump de aplicar recortes a los estados demócratas y despedir empleados federales intensificaron la búsqueda de refugio en activos considerados más seguros, como el oro, que consolida así su posición como protagonista indiscutido de los mercados globales en 2025.
