La definición es clave para evitar nuevas complicaciones en el sistema aéreo en uno de los períodos de mayor movimiento turístico del año.
La Subsecretaría de Trabajo de la Nación, encabezada por Claudia Testa, mantiene este lunes una reunión con representantes del gremio de controladores aéreos ATEPSA en la sede del Ministerio de Trabajo, con el objetivo de destrabar el conflicto gremial que afecta a miles de pasajeros en la antesala de las fiestas de fin de año y el inicio de la temporada de verano.
Desde el Gobierno nacional confirmaron a Ámbito que, si no se alcanza un acuerdo, se avanzará con el dictado de la conciliación obligatoria, una herramienta legal que obligaría al sindicato a suspender las medidas de fuerza y garantizar el normal funcionamiento de los vuelos.
La conciliación obligatoria tendría una vigencia inicial de 15 días, con posibilidad de prórroga por otros 15, y dejaría sin efecto los paros anunciados para los próximos días.
Impacto del paro y continuidad del conflicto
La medida de fuerza llevada adelante la semana pasada provocó cancelaciones y reprogramaciones de vuelos de cabotaje e internacionales, afectando a más de 40.000 pasajeros. Según informó Aerolíneas Argentinas, solo el jueves se registraron 61 vuelos con cambios de horario, entre demoras y adelantamientos, lo que perjudicó a 9.063 personas.
Pese a que no se prevé una paralización total esta semana, las protestas impactan directamente en las autorizaciones de despegue, obligando a las compañías aéreas a modificar sus cronogramas.
El gremio había anunciado nuevas medidas para este martes 23 de diciembre, con una franja de suspensión de vuelos entre las 19 y las 22, lo que afectaría operaciones del 25 y 26 de diciembre, fechas clave por los traslados de Navidad.
Preocupación política y logística de emergencia
El conflicto también generó preocupación en el ámbito político, ya que durante esas fechas senadores nacionales deben trasladarse desde sus provincias para participar de la sesión convocada en el Senado para tratar el Presupuesto 2026. Ante este escenario, desde el oficialismo se evaluaron alternativas de traslado terrestre, aunque surgieron resistencias por parte del personal legislativo.
Reclamos y denuncias cruzadas
El paro se enmarca en un conflicto salarial entre ATEPSA y la empresa estatal Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA). Desde la firma, se presentó una denuncia penal ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 3, a cargo del juez Daniel Rafecas, denunciando que algunas acciones gremiales pusieron en riesgo la seguridad operacional, como la colocación de banderas en torres de control de Aeroparque y Ezeiza.
Por su parte, el sindicato sostiene que el conflicto se originó por la ruptura del diálogo, el incumplimiento del convenio colectivo, despidos recientes y una pérdida sostenida del poder adquisitivo. Además, aseguran que las protestas se realizaron bajo protocolos de seguridad y responsabilizan a la empresa estatal por la falta de respuestas.
Definición inminente
El secretario de Trabajo, Julio Cordero, supervisa la reunión que se desarrolla en la sede ministerial sobre avenida Alem. Fuentes oficiales indicaron que en las próximas horas podría dictarse la conciliación obligatoria, lo que dejaría sin efecto las medidas anunciadas para el 23, 27 y 29 de diciembre en todos los aeropuertos del país.
La definición es clave para evitar nuevas complicaciones en el sistema aéreo en uno de los períodos de mayor movimiento turístico del año.
