El Gobierno avanza con la transferencia del edificio del ex Archivo General de la Nación, ubicado en avenida Alem 246, para instalar la reserva del museo. La asignación podría concretarse entre fines de octubre y la primera quincena de noviembre.
El Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) está cada vez más cerca de contar con una nueva sede para resguardar su colección de 14.000 obras y objetos, considerada la más importante del país. El edificio elegido es la antigua sede del Archivo General de la Nación (AGN), ubicada en avenida Alem 246, en el barrio porteño de San Nicolás.
Según pudo saber Notas de Actualidad, fuentes oficiales citadas por Clarín, la transferencia del inmueble a la Secretaría de Cultura de la Nación podría concretarse entre la última semana de octubre y la primera quincena de noviembre. Luego, el espacio será destinado a la reserva del museo, que necesita ampliar su capacidad para conservar adecuadamente su patrimonio artístico.

La iniciativa representa un avance después de varios años de anuncios y proyectos que no llegaron a concretarse. Sin embargo, todavía resta definir qué pisos estarán disponibles para el Bellas Artes y qué obras de acondicionamiento serán necesarias antes de trasladar las piezas.
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Cómo es el edificio que recibirá el Museo de Bellas Artes
El inmueble está ubicado sobre la avenida Alem, entre Sarmiento y Perón, y cuenta con accesos también por la calle 25 de Mayo. Construido originalmente para el Banco Hipotecario Nacional, es un edificio de estilo academicista francés que data de 1920.
La propiedad tiene planta baja, ocho pisos y una superficie inferior a los 8.000 metros cuadrados. Actualmente, además de documentación que todavía debe trasladarse, alberga dependencias estatales que podrían ser reubicadas.
Por ese motivo, todavía no está definido qué parte del edificio ocupará el museo. Fuentes vinculadas a la institución estiman que podrían disponer de al menos 3.000 metros cuadrados para almacenar y preservar su colección.
Antes de recibir las obras, será necesario realizar reparaciones y trabajos de mantenimiento, incluidos arreglos por problemas de humedad. También deberá definirse cómo se distribuirán los espacios compartidos y las dependencias que permanezcan en el inmueble.
Una colección de 14.000 piezas y poco espacio de exhibición
El Museo Nacional de Bellas Artes conserva unas 14.000 obras y objetos, pero actualmente exhibe solo una pequeña parte de su patrimonio: alrededor del 10%, según la información publicada por Clarín.
La nueva sede permitiría disponer de mejores condiciones para guardar las piezas que no están expuestas al público y reforzar las tareas de conservación. La reserva es fundamental para proteger las obras y facilitar su organización, estudio y eventual rotación en las salas.
El proyecto también abre una nueva etapa para la institución que dirige Andrés Duprat, aunque su puesta en funcionamiento dependerá de las refacciones necesarias y del financiamiento para acondicionar el edificio.
Los proyectos que no llegaron a concretarse
La búsqueda de un espacio adecuado para la reserva del Bellas Artes lleva varios años. En agosto de 2023, durante la gestión del entonces ministro de Cultura Tristán Bauer, se había anunciado la creación de un Centro Nacional de Conservación y Reservas en un predio estatal de avenida Rivadavia al 1600. Sin embargo, la iniciativa quedó descartada cuando el terreno fue puesto a subasta pública.
Más adelante, también se evaluó la posibilidad de utilizar el Palais de Glace, un edificio que necesita importantes trabajos de recuperación. Esa alternativa tampoco prosperó.
Ahora, la transferencia de la antigua sede del Archivo General de la Nación aparece como la opción más avanzada. Desde la Agencia de Administración de Bienes del Estado señalaron que el expediente para asignar el inmueble a Cultura está avanzando y que la definición podría concretarse durante octubre.
Qué falta para que el museo tenga su nueva reserva
Aunque el proceso está encaminado, todavía quedan decisiones administrativas y técnicas por resolver. Entre ellas, determinar cuántos pisos se destinarán al museo, completar el traslado de la documentación que permanece en el edificio y realizar las reparaciones necesarias para garantizar la conservación del patrimonio.
La Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes también tendrá un papel importante en la búsqueda de recursos para acondicionar el espacio.
Si se cumplen los plazos previstos, la institución podría cerrar el año con una nueva sede para su reserva, un paso clave para mejorar las condiciones de almacenamiento de una de las colecciones artísticas más importantes de la Argentina.
