Un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) expuso las deficiencias en el mantenimiento de los trenes metropolitanos.
La crisis ferroviaria vuelve a quedar en el centro de la discusión tras un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) que advirtió sobre los atrasos en el mantenimiento del sistema. Según datos de Trenes Argentinos, el 75% de los trenes eléctricos de las líneas Roca, Sarmiento y Mitre tiene revisiones programadas pendientes, una situación que afecta a más de 500 coches.
Según pudo saber Notas de Actualidad, el escenario se refleja en las dificultades cotidianas que enfrentan los pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con demoras, cancelaciones y mayores intervalos entre servicios. Mientras el Gobierno nacional atribuye los problemas a la falta de mantenimiento de años anteriores, sectores de la oposición cuestionan la evolución de los recursos destinados al sistema ferroviario.

Qué reveló el informe de la AGN sobre la crisis ferroviaria
El relevamiento de la Auditoría General de la Nación analizó la situación del sistema ferroviario entre 2023 y fines de 2024 y expuso demoras en los trabajos de mantenimiento, postergaciones estructurales y dificultades en la asignación de recursos.
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Uno de los puntos señalados fue la situación de la línea San Martín, cuya flota cuenta con 24 locomotoras CSR SDD7 incorporadas al servicio en 2013. Estas unidades deben someterse a una reparación general al cumplir diez años de uso o alcanzar los 900.000 kilómetros recorridos.
La licitación para realizar esos trabajos fue adjudicada a la empresa CRRC a fines de 2023, pero las órdenes de compra se emitieron recién en febrero de 2025. De acuerdo con el informe, el proceso acumuló demoras y, según la información difundida sobre el relevamiento, la reparación general todavía no registraba avances sustanciales.
En 2026, el Gobierno incorporó tres locomotoras nuevas para reforzar el servicio del San Martín. Sin embargo, esa medida no reemplaza la reparación pendiente de las 24 unidades que integran la flota.
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El Gobierno atribuye los atrasos a la falta de mantenimiento desde 2015
Desde la administración de Javier Milei sostienen que las revisiones pendientes son consecuencia de más de una década de falta de mantenimiento y de la ausencia de compras de repuestos durante las gestiones anteriores.
La emergencia ferroviaria fue declarada en junio de 2024, después del choque de dos trenes de la línea San Martín en Palermo. La medida, que posteriormente fue prorrogada hasta mediados de 2028, busca atender las deficiencias del sistema y reducir los riesgos operativos.
Al justificar la emergencia, el Poder Ejecutivo reconoció que el deterioro de distintos componentes ferroviarios afecta tanto la calidad del servicio como la seguridad de los pasajeros.
La Secretaría de Transporte, por su parte, afirmó que la emergencia permitió revisar las prioridades de inversión y avanzar con un esquema de intervención centrado en la seguridad operacional.
Entre las medidas que destacó figuran la puesta en funcionamiento del sistema de Frenado Automático de Trenes (ATS) en las siete líneas del AMBA durante 2025, la adquisición de nuevas formaciones para los servicios metropolitanos y la renovación de más de 30 kilómetros de vías en el ramal Tigre de la línea Mitre.
Qué repuestos compró el Gobierno para reparar los trenes
En las últimas semanas, el Ministerio de Economía avanzó con la compra de repuestos destinados al mantenimiento integral de los sistemas de frenos de más de 700 coches eléctricos de las líneas Roca, Sarmiento y Mitre.
La adquisición contempla componentes para los bogies, enganches, sistemas de tracción, instalaciones eléctricas, neumáticos y suspensiones. También incluye insumos para motores, sistemas de frenado y cabinas de conducción, además de herramientas y equipos para los talleres ferroviarios.
Según Transporte, estas compras permitirán retomar las revisiones programadas y atender las necesidades de mantenimiento del material rodante. El Gobierno sostiene que se trata de la primera llegada de insumos de este tipo desde 2015.
No obstante, la compra de repuestos no implica que todas las unidades puedan volver inmediatamente a condiciones óptimas de funcionamiento: los trabajos deberán avanzar de acuerdo con las necesidades técnicas de cada formación.
La oposición cuestiona el presupuesto destinado a los trenes
Además de los problemas de mantenimiento, la oposición puso el foco en los fondos que el Estado destina al sistema ferroviario.
De acuerdo con datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso citados en la información, durante los primeros cuatro meses de 2026 la Sociedad Operadora Ferroviaria (SOFSE) recibió alrededor de $310.000 millones en transferencias nacionales. Esa cifra representa una caída real del 22,6% respecto del mismo período de 2025.
El dato alimenta las críticas sobre la capacidad del sistema para sostener las tareas de mantenimiento y las inversiones necesarias para mejorar los servicios.
Frente a estos cuestionamientos, el Gobierno sostiene que la emergencia ferroviaria permite distribuir los recursos de acuerdo con las prioridades operativas. Según el esquema informado por el Ejecutivo, el 31% se destina a obras en vías y puentes; el 27%, a material rodante, repuestos y talleres; y el 26%, a obras de señalamiento.
El resto se reparte entre infraestructura estratégica, obras eléctricas y otras intervenciones orientadas a reducir riesgos.
Demoras y cancelaciones: el impacto en los pasajeros
Mientras continúa la discusión sobre el mantenimiento y el presupuesto, los usuarios de los trenes metropolitanos siguen padeciendo las consecuencias de las deficiencias del servicio.
Las revisiones atrasadas, las necesidades de reparación y las dificultades operativas forman parte de un escenario que se traduce en demoras, cancelaciones y mayores tiempos de espera para quienes utilizan diariamente las líneas Roca, Sarmiento y Mitre.
La emergencia ferroviaria, prorrogada hasta 2028, establece un marco para avanzar con obras y tareas de mantenimiento. Sin embargo, el desafío será convertir las inversiones y las compras anunciadas en mejoras concretas para los pasajeros y garantizar condiciones adecuadas de seguridad y funcionamiento.
Con tres de cada cuatro trenes eléctricos de las principales líneas metropolitanas con revisiones atrasadas, el estado del material rodante y la continuidad de los recursos destinados al sector seguirán siendo dos factores centrales para evaluar la recuperación del sistema ferroviario.
