El piloto argentino de la escudería francesa dejó sus sensaciones de cara a un nuevo año que tendrá varios cambios.
El shakedown de pretemporada en el Circuit de Barcelona-Catalunya marcó el primer paso formal de la nueva era de la Fórmula 1, en el marco del profundo cambio reglamentario que entrará en vigencia en la temporada 2026. El piloto argentino Franco Colapinto participó de las pruebas al mando del nuevo Alpine A526 y compartió sus primeras sensaciones sobre los monoplazas de nueva generación.
Colapinto, de 22 años, completó su tercera jornada de ensayos privados en Barcelona bajo estrictas medidas de confidencialidad y logró uno de los mejores registros de la semana, solo superado por George Russell. El test permitió a Alpine avanzar en la adaptación técnica y operativa del nuevo auto, tanto para los pilotos como para ingenieros y mecánicos.
“Es una era completamente nueva de coches. Las novedades son tan diferentes que hay mucho a lo que acostumbrarse, no solo para nosotros los pilotos, sino también para los ingenieros y los mecánicos”, expresó el argentino en declaraciones a Sky Sports.
El piloto detalló que el trabajo del equipo estuvo centrado en comprender el funcionamiento de los sistemas del monoplaza y en ajustar la configuración general. En ese sentido, destacó la importancia de estas pruebas iniciales para definir el estilo de conducción y detectar las áreas más sensibles del chasis y de la puesta a punto.
Durante la semana, Colapinto completó un total de 116 vueltas y recorrió 539 kilómetros. En su mejor registro marcó un tiempo de 1:19.150, en una jornada en la que el equipo priorizó la fiabilidad y la recopilación de datos por sobre el rendimiento puro.
El argentino también se refirió a las sensaciones de manejo del nuevo Alpine, al señalar que el auto presenta mayor potencia a la salida de las curvas, aunque con menor adherencia general. “Hay mucho derrape. Es divertido para nosotros, aunque no tanto para los neumáticos”, explicó.
En su análisis técnico, Colapinto subrayó que los autos son más pequeños y cuentan con menor carga aerodinámica, factores que podrían favorecer los adelantamientos en pistas estrechas. Si bien señaló que todavía se encuentra en proceso de adaptación, destacó que se percibe mayor velocidad en recta, aunque con menor agarre en curva.
Las pruebas de Barcelona se desarrollaron sin difusión oficial de tiempos, con el objetivo de permitir un trabajo más libre por parte de las escuderías. A pesar de algunas fallas iniciales, Alpine cerró el test con sensaciones positivas. “Lo hemos arreglado todo y ahora funciona como queremos”, afirmó el piloto.
Tras el shakedown en España, Colapinto volverá a subirse al A526 en los test oficiales de pretemporada que se llevarán a cabo en Baréin, entre el 11 y el 13 de febrero y luego del 18 al 20 del mismo mes, antes del inicio formal del calendario 2026.
