Cómo ocurrió y qué dijo el gobierno francés.
Un ciberataque contra los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados de Francia provocó pérdidas millonarias y obligó a retirar grandes cantidades de alimentos de la venta. El incidente afectó a unas 400 tiendas de distintas cadenas comerciales y puso en alerta a las autoridades por sus posibles consecuencias para la seguridad alimentaria.
Los atacantes tomaron el control del software utilizado para gestionar a distancia los equipos de refrigeración y modificaron su funcionamiento durante la noche. Según las cadenas afectadas, algunas cámaras y vitrinas frigoríficas llegaron a registrar temperaturas de hasta 50 °C, lo que dejó en riesgo numerosos productos frescos y congelados.

Según pudo saber Notas de Actualidad, la investigación quedó en manos de la fiscalía francesa, que calificó el episodio como un ciberataque a gran escala contra varias de las principales cadenas de supermercados del país.
El Niño alcanzó una temperatura récord en el Pacífico y crece la preocupación por el clima global
Qué supermercados fueron afectados por el ciberataque en Francia
El alcance total del incidente todavía no está confirmado, pero los datos difundidos por las empresas permiten estimar que alrededor de 400 establecimientos resultaron afectados, sobre un total de aproximadamente 15.000 supermercados en Francia.
Los reyes de España llegaron a Ceuta en medio de la tensión diplomática con Marruecos
Entre las cadenas alcanzadas por el ataque se encuentran:
- Intermarché y Netto: alrededor de 180 tiendas fueron afectadas, según la información publicada por BBC Mundo.
- Coopérative U: más de 100 supermercados sufrieron el incidente y otros establecimientos fueron desconectados de internet de manera preventiva.
- Carrefour: informó que los sistemas de refrigeración de 80 de sus aproximadamente 6.000 tiendas fueron atacados.
- Monoprix: comunicó que el problema alcanzó al 5% de sus más de 400 establecimientos.
- E.Leclerc: también fue mencionada entre las cadenas afectadas.
En algunos comercios, los equipos continuaban fuera de servicio durante la tarde del lunes. El personal debió retirar los productos comprometidos y trabajar para restablecer la refrigeración y reponer la mercadería.
Zelensky denunció un ataque ruso tras la tregua energética anunciada por Trump
Cómo funcionó el ataque informático contra las cámaras frigoríficas
El ataque apuntó al software de Danfoss, una empresa danesa de ingeniería que desarrolla sistemas para gestionar los equipos de refrigeración de manera remota.
En condiciones normales, los congeladores y las cámaras frigoríficas atraviesan breves ciclos nocturnos de descongelación, durante los cuales la temperatura aumenta de manera controlada. Sin embargo, los atacantes habrían alterado esos procesos para mantener los equipos calientes durante varias horas.
Intermarché informó que algunas unidades alcanzaron los 50 °C durante seis horas, entre la noche del domingo y la mañana del lunes. Ante el riesgo de que los alimentos hubieran perdido las condiciones adecuadas de conservación, la cadena decidió desechar los productos afectados.
Danfoss señaló que los equipos comprometidos correspondían a modelos antiguos cuyo software de seguridad ya no podía actualizarse para hacer frente a un riesgo que la empresa había identificado previamente. La compañía también recordó que recomienda mantener actualizados los sistemas compatibles.
Por el momento, no se conoce públicamente quiénes estuvieron detrás del ataque ni cuál fue el mecanismo exacto utilizado para tomar el control de los equipos.
Pérdidas millonarias y alimentos retirados de la venta
Las consecuencias económicas podrían ser considerables. Además de la mercadería que debió descartarse, los supermercados afrontan gastos vinculados con la reparación de los equipos, la recuperación de los sistemas y la reposición de los productos.
La cadena francesa BFMTV informó que dos supermercados de la región de Alsacia registraron pérdidas conjuntas de 270.000 euros, equivalentes a unos US$ 300.000. A partir de ese dato, las estimaciones apuntan a que el impacto económico total podría ascender a varios millones de euros.
En algunos establecimientos, los responsables encontraron las vitrinas frigoríficas con temperaturas incompatibles con la conservación de los alimentos. También se reportaron pequeños incendios en determinados puntos de venta, aunque no se detallaron sus causas.
Las cadenas afectadas priorizaron la seguridad de los consumidores. Monoprix retiró los alimentos cuyo estado no podía garantizarse, mientras que el Grupo Mousquetaires, propietario de Intermarché y Netto, aseguró que los establecimientos habían tomado las precauciones necesarias y trabajaban para reabastecer sus góndolas.
La Justicia francesa investiga el ciberataque
La fiscalía francesa abrió una investigación específica por ciberdelincuencia para determinar cómo se produjo el ataque, quiénes fueron los responsables y cuál fue su alcance. El caso también generó preocupación en el ámbito europeo. El comisario de Agricultura y Alimentación de la Unión Europea, Christophe Hansen, condenó el incidente y advirtió sobre la necesidad de prestar mayor atención a la seguridad alimentaria.
Por su parte, Dominique Schelcher, director ejecutivo de Coopérative U, calificó el ataque como extremadamente grave y sin precedentes. También reclamó que se investigue lo ocurrido y sostuvo que atacar equipos esenciales para el abastecimiento de alimentos resulta inaceptable.
El episodio expuso la vulnerabilidad que pueden representar los sistemas digitales conectados a infraestructuras esenciales. En este caso, la manipulación de un programa de refrigeración no solo afectó la actividad comercial, sino que también obligó a descartar alimentos y generó un importante perjuicio económico.
Mientras continúa la investigación, las cadenas trabajan para recuperar sus equipos y normalizar el funcionamiento de sus establecimientos, en medio de la incertidumbre sobre el costo definitivo del ataque.
