De este modo, la única vía que tendrá el conjunto de la ribera para acceder a la próxima Copa Libertadores será por el torneo local.
El presente futbolístico de Boca Juniors sumó un nuevo capítulo adverso. El equipo dirigido por Miguel Ángel Russo cayó 2-1 frente a Atlético Tucumán en el estadio Madre de Ciudades, en el duelo correspondiente a los 16avos de final de la Copa Argentina, y quedó eliminado del torneo.
El conjunto tucumano se impuso con goles de Clever Ferreira y Mateo Bajamich, mientras que Edinson Cavani descontó sobre el cierre para el Xeneize. Con este triunfo, Atlético avanzó a octavos, donde enfrentará a Newell’s Old Boys.
El partido evidenció nuevamente las dificultades de Boca para encontrar funcionamiento. Con un once inicial que incluyó sorpresas como Frank Fabra en el lateral izquierdo, el equipo no logró adaptarse al campo rápido por la lluvia ni imponer condiciones en la primera mitad. Aunque Miguel Merentiel fue el jugador más desequilibrante, sus acciones no alcanzaron para quebrar el cerrojo defensivo del Decano.
En el segundo tiempo, Atlético Tucumán aprovechó las falencias defensivas de Boca con dos goles consecutivos: el primero tras un córner mal despejado que Ferreira capitalizó, y el segundo, en una gran jugada de contraataque finalizada por Bajamich, que definió por encima de Marcos Pellegrino tras un rebote de Marchesín.
El descuento de Cavani apenas maquilló una actuación preocupante. Boca acumula diez partidos sin ganar, y desde la llegada de Russo al banco, no ha logrado sumar de a tres. La eliminación profundiza las críticas hacia el cuerpo técnico y la dirigencia, y enciende alarmas por una eventual tercera temporada sin clasificar a la Copa Libertadores.
El próximo desafío para el Xeneize será el domingo, a las 18:30 frente a Huracán en Parque Patricios, donde buscará cortar la racha negativa en el torneo local, su única vía de acceso a la Libertadores 2026.
