El BCRA tomó una serie de medidas hoy para absorber la mayor cantidad de pesos posible y calmar el tipo de cambio. Tuvieron un fuerte recibimiento por parte de los bancos y de los accionistas: los ADR cayeron en un día todo lo que subieron en un mes y experimentaron su peor caída desde hace 2 meses.
Principalmente, anunciaron una licitación de emergencia para el lunes, buscaron afectar fuertemente la liquidez de pesos de los bancos y aumentaron desde el 19 de agosto hasta el 28 de noviembre las tasas de encajes sobre los depósitos, un 5% más para los principales bancos.
La licitación en sí tenía un vencimiento de 15 billones de pesos, de los cuales solo se renovaron 9,1 billones. Ante esta situación, el gobierno aplicó ciertas medidas para evitar el traspaso de los pesos al dólar.
Federico Furiase, director del Banco Central, adelantó que: “En este caso, serán absorbidos mayoritariamente vía aumento de encajes remunerados con nuevos títulos públicos a ser suscriptos el lunes próximo a través de una nueva licitación del Tesoro”.
Se exigirá el 100% del encaje en todos los días hábiles con fuertes multas por su incumplimiento. Este aumento extraordinario podría cubrirse con títulos públicos en pesos emitidos por el Tesoro, es decir, bonos.
El impacto inmediato fue una llamada de último momento con los mayores jugadores bancarios para explicar la medida desde el organismo. Esta “invitación forzosa” a aceptar los bonos, perder liquidez y contemplar el nuevo encaje busca no convertirse en una suba extraordinaria de las tasas de interés que pueda generar una recesión, a costa de mantener el dólar barato.
