La Justicia pone la lupa sobre las presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad.
Este miércoles, la causa por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) entra en una fase determinante con la citación a indagatoria de Diego Spagnuolo, exdirector del organismo. Su comparecencia ante el juez federal Sebastián Casanello podría marcar un punto de inflexión en un expediente que ya acumula pruebas comprometedoras: audios, chats, fotografías y registros de movimientos financieros que involucran a exfuncionarios, operadores y empresarios del rubro farmacéutico.
La jornada llega tras el silencio de Miguel Ángel Calvete, empresario señalado como uno de los principales articuladores del esquema investigado, quien este martes se negó a declarar. Su negativa dejó en suspenso las expectativas sobre el resto de los imputados, aumentando la presión sobre Spagnuolo.
Aunque el exfuncionario no está obligado a declarar, los investigadores esperan que se pronuncie sobre las acusaciones que lo vinculan con un entramado de direccionamiento de contratos y presuntos pedidos de coimas. Según la fiscalía, liderada por Franco Picardi, las maniobras se habrían desarrollado entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, ya bajo la administración de Javier Milei.
El expediente detalla que al menos cuatro droguerías —Profarma, Génesis, New Pharma y Floresta— habrían sido beneficiadas con contratos por unos $40.000 millones en apenas un año y medio. Este período coincide con la gestión de Spagnuolo y su segundo, Daniel Garbellini, al frente de ANDIS.
Uno de los aspectos más delicados de la causa es la participación de personas ajenas al organismo que, sin embargo, contaban con acceso al sistema de contrataciones. Entre ellas figura Luciana Ferrari, empleada de un laboratorio privado, acusada de intervenir de forma irregular en decisiones clave.
Además, los lobistas Miguel Ángel Calvete y Pablo Achavajian son señalados como piezas centrales de una presunta organización que, según la fiscalía, “digitaba” el circuito completo de las contrataciones públicas, desde la selección de proveedores hasta la liberación de fondos.
La declaración o el silencio de Spagnuolo será crucial para definir el rumbo del expediente. Si decide hablar, deberá explicar el esquema de contrataciones, el uso de claves del sistema por externos, el rol de las droguerías, sus vínculos con Calvete y las imágenes del dinero incautado. Si opta por no declarar, su silencio será interpretado como parte de una estrategia defensiva frente a un escenario judicial cada vez más adverso.
