El jugador de los Patriots, apodado el ‘Tarzán de la NFL’, llegó con un atuendo que desató miles de teorías en internet; una de ellas sugiere que fue un reclamo contra el ICE de EEUU.
Con uniforme penitenciario, esposas en las muñecas, cadenas en los tobillos y una máscara: así llegó Mack Hollins, jugador de los New England Patriots, al Levi’s Stadium en el que se disputó la Super Bowl este domingo por la noche.
La 60ª edición de la final de la NFL no solo estuvo marcada por la actuación de Bad Bunny, cargada de simbolismo y mensajes a favor de la comunidad latina. El receptor sorprendió a todo el mundo luciendo una vestimenta completamente atípica para una final de campeonato.
De entrada, en el traje se leía ‘Rango 13‘, una referencia a una unidad de muy alta seguridad de la prisión ADX Florence, en Colorado, según revelaba el ‘New York Post’. El hecho de que fuera descalzo ya no sorprende entre los seguidores de la NFL, ya que se trata de un jugador que ya había optado por ir descalzo en otros eventos anteriores.

MIRÁ TAMBIÉN: Los tajantes mensajes de Bad Bunny durante el show del Super Bowl LX
Hollins es uno de los más excéntricos en un mundo que de por sí, ya premio la extravagancia por la notoriedad y el perfil de sus protagonistas. Por eso, muchos apuntan a que realmente no existe más motivo que el de hacerse notar y que se hablara de él.

Mack Hollins suele caminar descalzo.
Además de este estilo de ‘grounding’, neologismo usado para referirse a la práctica de caminar con los pies descalzos en contacto con el suelo (aunque normalmente se hace en entornos naturales con césped), el de los Patriots destaca más por su vida extradeportiva que por sus estadísticas sobre el terreno de juego.
Come sin cubiertos, no bebe agua, sino que se hidrata con zumo de sandía, porque la primera «no sirve para nada». Su dieta se caracteriza por constar de leche sin pasteurizar, carne cruda y fruta, motivo por el que se le ha apodado ‘El Tarzán de la NFL’.
MIRÁ TAMBIÉN: Qué es el Super Bowl: por qué se llama así y desde cuándo se juega
Más allá de su imagen, lucía en las manos la camiseta de los ‘Warriors’, un equipo de una escuela secundaria, con el dorsal y el nombre de su entrenador en la espalda, Mike Vrabel.
