La operación se desarrolló en un contexto de máxima vigilancia ante el temor de que se repita el episodio registrado a finales de julio.
Marruecos detuvo este sábado a 294 personas que intentaban llegar de manera irregular a Ceuta, enclave español situado en el norte de África, en medio de un fuerte despliegue de seguridad a ambos lados de la frontera.
El grupo, integrado principalmente por migrantes de origen subsahariano, se había ocultado en las inmediaciones de Fnideq —Castillejos en español— y fue interceptado por las fuerzas marroquíes cuando intentaba avanzar hacia la frontera. Según fuentes de seguridad citadas por medios locales, entre los detenidos había 248 migrantes subsaharianos y 46 ciudadanos marroquíes.
Los incidentes se produjeron en una zona montañosa situada en las afueras de Fnideq y al suroeste de Ceuta. Durante la jornada hubo un importante despliegue policial y, según distintos reportes, también se registraron cargas y enfrentamientos entre los efectivos de seguridad y los migrantes.
Más de 7.000 efectivos custodian la frontera
La operación se desarrolló en un contexto de máxima vigilancia ante el temor de que se repita el episodio registrado a finales de julio, cuando miles de personas intentaron cruzar hacia Ceuta. Marruecos mantiene alrededor de 3.000 agentes desplegados en la zona de Fnideq, mientras que España reforzó su dispositivo con cerca de 4.000 efectivos, entre policías, guardias civiles, antidisturbios y militares.
El Ejército español también acercó vehículos blindados a la zona del paso fronterizo de El Tarajal. Del lado marroquí, el operativo incluye drones, unidades móviles de intervención y camiones equipados con cañones de agua, además de patrullas de la Marina Real.
A las detenciones de quienes intentaban alcanzar la frontera se sumaron otras operaciones dentro de Marruecos. Las autoridades informaron que 61 personas fueron detenidas bajo sospecha de promover o incentivar la migración irregular a través de las redes sociales. El Gobierno marroquí anunció que intensificará este tipo de vigilancia de manera permanente.
La zona también cuenta con nuevas medidas de seguridad. Marruecos instaló una barrera metálica de aproximadamente cuatro metros de altura y colocó concertinas en sectores cercanos al paso fronterizo que conecta Fnideq con Ceuta.
Durante las primeras horas del sábado, el centro urbano de Fnideq permaneció tranquilo, aunque las autoridades establecieron controles en las principales rutas de acceso desde Tetuán y Tánger. La vigilancia también se extendió al mar, con lanchas rápidas y drones.
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La situación migratoria continúa siendo crítica en Ceuta. La infraestructura de acogida y atención de solicitudes de asilo permanece bajo una fuerte presión y, según los datos citados en el reporte, 141 personas murieron ahogadas en intentos de alcanzar las costas españolas durante las últimas semanas.
