La enfermedad de transmisión sexual registra un crecimiento sostenido en los últimos años, especialmente entre adolescentes, jóvenes y mujeres embarazadas.
Profesionales de la salud advirtieron sobre el aumento de casos de Sífilis y remarcaron la importancia de reforzar las medidas de prevención y realizar controles periódicos, ya que la enfermedad puede provocar secuelas graves si no se trata a tiempo. Sin embargo, destacaron que su tratamiento es sencillo cuando se detecta de forma temprana.
“La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual que ha ido en notable aumento, tanto a nivel mundial como a nivel local. Pero es importante destacar que es de muy fácil tratamiento; por eso la clave es evitar la infección a través de la prevención, utilizando preservativos y campo de látex en todo contacto o práctica sexual”, explicó la doctora Rosana Fullone, integrante del servicio de Ginecología y Obstetricia.
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Cómo se contagia
La Sífilis es una infección causada por una bacteria que se transmite por contacto directo con úlceras infecciosas presentes en los genitales, el ano, el recto, los labios o la boca.
También puede transmitirse de la madre al bebé durante el embarazo, lo que se conoce como Sífilis congénita, una situación que puede prevenirse mediante diagnóstico y tratamiento oportuno durante la gestación.
Desde el hospital recordaron que el uso de métodos de barrera, como el preservativo o el campo de látex en relaciones sexuales orales, es fundamental no solo para evitar la sífilis, sino también otras infecciones de transmisión sexual como:
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VIH
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Virus del papiloma humano (HPV)
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Hepatitis B
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Hepatitis C
“El preservativo es de fácil acceso y se entrega de forma gratuita en los centros de salud y hospitales. Si la otra persona no se cuida, el cuidado depende de uno mismo. Es una enfermedad de fácil contagio, pero también muy fácil de prevenir”, remarcó Fullone.
La importancia de los controles
Otro aspecto clave es la realización de controles periódicos, ya que la infección puede no presentar síntomas en sus primeras etapas.
Por ese motivo, los profesionales recomiendan realizar análisis de sangre cada seis meses o al menos una vez al año, lo que permite detectar la enfermedad de manera temprana y comenzar rápidamente el tratamiento con antibióticos.
Las tres etapas de la enfermedad
La Sífilis atraviesa distintas fases:
Primera etapa: aparece el llamado chancro, una úlcera redonda que suele ubicarse en los genitales y que muchas veces pasa desapercibida porque no produce dolor.
Segunda etapa: pueden presentarse manchas o placas en la piel, especialmente en las manos y otras partes del cuerpo.
Tercera etapa: es la fase más grave y puede provocar daños en el sistema nervioso central y otros órganos.
Desde el sistema de salud insistieron en que la prevención, el uso de preservativo y los controles periódicos son las herramientas fundamentales para frenar el avance de esta infección.
