Arabia Saudita activó advertencias de “amenaza aérea hostil” y reportó humo en inmediaciones al lugar.
Arabia Saudita activó durante la madrugada del sábado una alerta aérea en Riad luego de que se registraran explosiones y se detectara humo en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Rey Khalid. El episodio generó alarma entre los habitantes de la capital y provocó interrupciones en la actividad aeroportuaria, en un contexto marcado por la reanudación de los combates en Yemen y el avance de los rebeldes hutíes.
Según el sitio especializado FlightRadar24, el aeropuerto de Riad sufrió “perturbaciones importantes”, con vuelos cancelados y otros demorados mientras las autoridades evaluaban la situación. Testigos señalaron que poco antes de las 03:00 recibieron una alerta en sus teléfonos y escucharon dos explosiones. La advertencia fue levantada aproximadamente media hora después.
Vecinos de la capital aseguraron haber observado humo negro y llamas en una zona cercana a la terminal aérea. Un joven de 27 años relató que las ventanas de su vivienda “temblaron” luego de la explosión, mientras otro residente calificó el momento como “aterrador”. La demora entre las primeras detonaciones y la activación de las medidas de seguridad incrementó la preocupación entre los habitantes.
El episodio se produjo mientras aumenta la tensión militar en Yemen. Los hutíes, respaldados por Irán, avanzaron durante este mes sobre amplias zonas del país y anunciaron el control de toda la costa del mar Rojo. El movimiento representa un cambio estratégico por su influencia sobre el estrecho de Bab al-Mandab, una ruta clave para el comercio y el transporte energético internacional.
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Arabia Saudita acusó esta semana a los hutíes de haber atacado La Meca y calificó el episodio como un “cobarde ataque terrorista”. Los rebeldes rechazaron la acusación y la calificaron como una “mentira gastada”. En paralelo, fuentes hutíes citadas por AFP señalaron que fueron instalados radares y túneles en zonas costeras recientemente conquistadas, mientras integrantes de la Guardia Revolucionaria iraní habrían visitado el área.
La respuesta de Riad incluyó decenas de ataques aéreos contra posiciones hutíes, aunque los bombardeos no lograron frenar su avance. Según Axios, Arabia Saudita también solicitó asistencia militar directa a Estados Unidos, pero Washington habría rechazado participar de manera directa en los ataques contra los rebeldes.
En paralelo, el Departamento de Estado estadounidense aprobó una venta de 48 cazas F-35 a Arabia Saudita por unos 24.300 millones de dólares. La operación busca reforzar las capacidades defensivas del reino frente a amenazas regionales. La escalada también tiene consecuencias humanitarias: Naciones Unidas informó que los nuevos combates desplazaron a más de 112.000 personas y que casi 3.000 yemeníes cruzaron el mar hacia Djibouti.
El episodio registrado en Riad vuelve a poner bajo presión a Arabia Saudita y expone el impacto que la guerra en Yemen puede tener sobre territorio saudí, instalaciones estratégicas y rutas internacionales. La situación también agrega tensión sobre el mar Rojo y el Golfo, mientras crece la preocupación internacional por una posible ampliación del conflicto regional.
