La compañía declaró que su junta directiva determinó que la oferta de 108.000 millones de dólares no beneficia a su empresa.
Warner Bros. Discovery (WBD) rechazó este miércoles una oferta pública de adquisición hostil presentada por Paramount, valuada en 108.000 millones de dólares. La decisión busca despejar el camino para avanzar con el acuerdo de fusión que la compañía mantiene con Netflix, anunciado el pasado 5 de diciembre.
En un comunicado oficial, Warner informó que su junta directiva resolvió por unanimidad que la propuesta de Paramount “no beneficia a WBD ni a sus accionistas” y que no cumple con los criterios de una “Propuesta Superior”, tal como lo establece el acuerdo firmado con Netflix.
Tras una “cuidadosa evaluación”, el directorio concluyó que la oferta presentada es “insuficiente” y que implica “importantes riesgos y costos”, tanto financieros como regulatorios. Desde la compañía remarcaron que el cambio de control podría afectar de manera significativa a la industria del entretenimiento y los medios de comunicación.
Por su parte, Paramount sostuvo que había presentado al menos seis propuestas previas que fueron rechazadas por Warner antes de que se hiciera público el acuerdo con Netflix. Recién después de ese anuncio, la empresa decidió avanzar con una oferta directa a los accionistas.
Más allá de la aprobación de los inversores, tanto la propuesta de Paramount como el acuerdo entre Warner y Netflix deberán atravesar un riguroso proceso de revisión regulatoria. Un eventual cambio de propiedad de Warner modificaría de forma profunda el mapa del entretenimiento global, con impacto en la producción cinematográfica, el streaming y el sector informativo.
En particular, el acuerdo con Netflix generó críticas por un posible dominio excesivo del mercado, al combinar la mayor plataforma de streaming del mundo con HBO Max. En respuesta a estos cuestionamientos, los codirectores ejecutivos de Netflix, Greg Peters y Ted Sarandos, afirmaron que la fusión representa “una victoria para la industria del entretenimiento” y no una amenaza para su diversidad.
Las negociaciones también despertaron preocupación por el futuro de los estrenos cinematográficos, dado el modelo histórico de Netflix, enfocado principalmente en el streaming. No obstante, la empresa se comprometió a respetar los acuerdos vigentes para lanzamientos en salas.
En el caso de una eventual adquisición por parte de Paramount, la operación implicaría además la unión de CBS y CNN bajo un mismo control, lo que podría abrir debates sobre concentración mediática y control editorial. Estos interrogantes ya surgieron tras la compra de Paramount por Skydance Media, operación que se completó en agosto por unos 8.000 millones de dólares.
Hasta el momento, Paramount Skydance no respondió a las consultas de la prensa sobre el rechazo de su oferta.
