Residentes expresaron «alivio, esperanza y prudencia» ante la captura del presidente venezolano. Aguardan definiciones oficiales y temen represalias dentro del país.
La confirmación de la captura y detención de Nicolás Maduro provocó una fuerte conmoción en la comunidad venezolana radicada en la Argentina, especialmente en ciudades como Buenos Aires y Córdoba, donde miles de ciudadanos siguen de cerca la evolución de los acontecimientos y aguardan definiciones oficiales desde Estados Unidos.
En diálogo con Cadena 3, venezolanos residentes en el país describieron un clima atravesado por emociones encontradas, que combinan incredulidad, esperanza y prudencia ante un escenario aún incierto.
En la Ciudad de Buenos Aires, Liset Luque, venezolana y miembro de la organización Alianza por Venezuela, relató que vive en la Argentina desde hace siete años, luego de emigrar durante uno de los momentos más críticos del éxodo venezolano. “Ser expulsado de un país es resumir tu vida en una maleta de 23 kilos y empezar de cero”, expresó.
Luque afirmó que la noticia la sorprendió en un estado de shock emocional, dividido entre el impacto inicial y la expectativa de un posible cambio. “Muchos venezolanos estamos entre el anhelo de la libertad y el impacto de ver a quien consideramos el líder de un sistema criminal finalmente capturado”, sostuvo. También recordó las denuncias por violaciones a los derechos humanos, la existencia de presos políticos y señaló que más de ocho millones de venezolanos viven actualmente fuera de su país.
En ese contexto, calificó la crisis venezolana como “catastrófica” y consideró que la detención de Maduro está vinculada a las acusaciones internacionales por narcotráfico y terrorismo, además de ser una respuesta a “la lucha sostenida del pueblo venezolano por un país libre”.
La referente destacó además el acompañamiento recibido en la Argentina. “Este país nos recibió de brazos abiertos. En el trabajo, en la calle, siempre hubo una palabra de apoyo. Vamos a estar eternamente agradecidos”, afirmó, subrayando el carácter inmigrante de la sociedad argentina.
Repercusiones también en Córdoba
En Córdoba, la repercusión fue similar. Desde la Asociación de Venezolanos en Córdoba, señalaron que muchos de sus integrantes pasaron la noche en vela, en contacto permanente con familiares dentro y fuera de Venezuela. Julio César Carreño, exintegrante de la entidad, explicó que desde la madrugada mantienen comunicaciones constantes a nivel regional.
“Esto no terminó, esto recién comienza”, advirtió Carreño, al remarcar que la detención de Maduro responde a una causa judicial en Estados Unidos que lo señala como cabeza de una estructura criminal internacional. Según describió, desde Venezuela la información llega de manera fragmentada y con serias limitaciones de conectividad. “Muchos se enteraron por quienes estamos afuera. Hay nerviosismo y la gente se está resguardando”, indicó.
También mencionó llamados oficiales a movilizarse en las calles, aunque aseguró que una gran parte de la población opta por permanecer en sus casas por razones de seguridad. “No saben qué puede pasar”, señaló.
Consultado sobre la posibilidad de regresar al país, Carreño reconoció que la esperanza aparece con mayor fuerza, aunque atravesada por sentimientos contradictorios. “Tenemos hijos cordobeses y hemos elegido naturalizarnos argentinos. Nuestro corazón está dividido”, expresó.
Mientras tanto, tanto en Buenos Aires como en Córdoba, la comunidad venezolana permanece en estado de expectativa, atenta a la conferencia de prensa anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump, prevista para las 13 horas (hora argentina), que podría aportar definiciones clave sobre el futuro inmediato de Venezuela.
