Tomás Aranda: la historia del pibe que le cambió la cara a Boca en la goleada ante Lanús

El joven de 18 años, admirador de Riquelme y Messi, debutó como titular en el Xeneize y fue clave para cortar una racha de cuatro partidos sin victorias.


Boca Juniors encontró una respuesta en sus inferiores. Con Tomás Aranda, de 18 años, como titular por primera vez en la temporada 2026, el equipo dirigido por Claudio Úbeda derrotó 3-0 a Lanús en La Fortaleza y cortó una racha de cuatro partidos sin victorias en el Torneo Apertura.

El juvenil fue la figura del encuentro y le devolvió con creces la confianza al entrenador. Ubicado por la derecha pero con libertad para moverse dentro del esquema 4-3-1-2, se mostró activo en la creación, pidió siempre la pelota y fue el conector que el equipo necesitaba en la elaboración del juego.

Su intervención más decisiva llegó en el segundo gol: picó al fondo, envió el centro que se desvió en el arquero y luego Miguel Merentiel —autor de un doblete— conectó de cabeza para ampliar la ventaja.

Además de participar en la jugada del gol, el joven mostró compromiso en el retroceso, despliegue para cubrir su sector y atrevimiento para encarar. Tocó 67 veces la pelota, acertó 39 de 47 pases y completó todas las gambetas que intentó.

También contó con una oportunidad clara en el primer tiempo. Enganchó dentro del área y remató al arco sin marca, aunque lo hizo con su pierna inhábil, la izquierda.

Su irrupción ya había mostrado señales días antes. En el empate ante Gimnasia de Mendoza en La Bombonera, ingresó desde el banco y cambió la dinámica ofensiva del equipo, que hasta ese momento mostraba dificultades para generar juego.

Tras el partido, el juvenil expresó su emoción por el momento que atraviesa: Uno siempre sueña, cuando arranca de chico, con el debut como titular. Por suerte y gracias a Dios se me están dando las cosas, hay que seguir.

Con gorra de Boca y mate: así llegó Franco Colapinto al GP de Australia para su debut en la Fórmula 1

Luego agregó: Este es mi estilo de juego, en este partido contra un buen rival salieron los goles, que es lo más importante. Todos me dicen que siga haciendo lo que me trajo hasta acá, que siga trabajando con humildad que las cosas van a seguir saliendo. Le mando un saludo a toda mi familia y amigos del barrio”.

También reveló cuáles son sus principales referentes futbolísticos: Admiro mucho a Román (Riquelme), a Neymar y a Messi, que son mis referentes. También a Lea Paredes.

De las inferiores al primer equipo

Tomás Aranda nació en 2007 en Ciudadela y su nombre comenzó a sonar temprano dentro del club. Tras un breve paso por Ituzaingó, llegó a Boca Juniors, donde rápidamente se consolidó en las divisiones formativas.

En 2023 fue capitán de la Séptima dirigida por Chipi Barijho, y a comienzos de 2024 dio el salto a la Reserva.

Ese mismo año, en septiembre, firmó su primer contrato profesional hasta diciembre de 2029, una señal de la confianza que el club depositó en su proyección.

Polémica en Boca por la construcción de un palco oficial para CONMEBOL: qué empresa está a cargo

Durante 2025 se convirtió en una de las piezas centrales del equipo de Reserva que logró el bicampeonato. Con la camiseta número 10, disputó 40 partidos, marcó 4 goles y aportó 7 asistencias.

Con 1,64 metros de altura y un físico ligero, compensa su porte con agilidad, capacidad para eludir rivales y manejo de ambos perfiles. También presenta peligro con remates desde media distancia.

En un sector del campo donde el equipo espera el regreso pleno de Alan Velasco y sufre la ausencia de Palacios, el juvenil aportó soluciones inmediatas.

La confianza del club

Tras su aparición ante Gimnasia de Mendoza, el entrenador Claudio Úbeda ya había destacado sus condiciones: Entró muy bien, con confianza. Es un chico muy inteligente para jugar.

¿Médico por Zoom? La decisión de Cavani que hizo explotar a la dirigencia de Boca

Dentro del club, su talento también era reconocido desde hace tiempo. El exintegrante del Consejo de Fútbol Mauricio Serna, cuando el organismo estaba encabezado por Juan Román Riquelme, lo definió en su momento como “el mejor jugador de las inferiores”.

En aquel entonces era una promesa. Ahora, con apenas 18 años, empezó a convertirse en una realidad para el hincha de Boca Juniors.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario