Tensión en Medio Oriente: Irán le advirtió a Donald Trump que están «listos para la guerra»

El presidente de EEUU amenazó con una eventual intervención en el país asiático, en medio de las masivas protestas y denuncias de represión por parte del régimen de Ali Jameneí.


Irán afirmó este lunes que está preparado tanto para un eventual conflicto armado como para iniciar negociaciones, en un contexto marcado por protestas masivas, denuncias de una fuerte represión y renovadas amenazas de intervención militar por parte de Estados Unidos. La declaración llegó luego de que Washington advirtiera que podría actuar si no cesa la violencia contra los manifestantes, que ya habría dejado al menos 544 muertos, según distintas estimaciones.

Las manifestaciones, que comenzaron como un reclamo por el aumento del costo de vida, derivaron con el paso de los días en un movimiento abiertamente contra el régimen teocrático instaurado tras la revolución de 1979. En Teherán y otras ciudades, pese al corte de Internet impuesto desde el 8 de enero, continuaron registrándose concentraciones multitudinarias, con imágenes que lograron filtrarse por vías alternativas.

Advertencias de Washington y postura oficial de Teherán

Tras reiterar en varias ocasiones la posibilidad de una intervención militar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el domingo que los líderes iraníes querían negociar y que se estaba preparando un encuentro, aunque no descartó una acción previa. “Puede que tengamos que actuar antes de una reunión”, afirmó, al tiempo que señaló que el ejército estadounidense analizaba “opciones muy fuertes”.

Este lunes, el canciller iraní Abás Araqchi respondió durante una conferencia con embajadores extranjeros en Teherán. “Irán no busca la guerra, pero está totalmente preparado”, sostuvo, y añadió que su país también está dispuesto a negociar, siempre que se trate de conversaciones “justas, con igualdad de derechos y basadas en el respeto mutuo”.

En paralelo, las autoridades iraníes convocaron contramanifestaciones en apoyo a la República Islámica y movilizaron a miles de personas en una plaza central de Teherán, en lo que fue presentado como una demostración de fuerza. Desde el Ministerio del Interior afirmaron que la situación “está bajo control”, mientras un periodista de AFP describió que la vida en la capital parecía casi paralizada.

Denuncias por la represión y un país bajo presión

La ONG Irán Human Rights (IHR), con sede en Noruega, advirtió que “información no verificada indica que al menos varios cientos, o incluso más de 2.000 personas según algunas fuentes, han sido asesinadas”. Además, un video autenticado por AFP mostró decenas de cuerpos envueltos en bolsas negras frente a una morgue en Teherán, mientras familiares buscaban a personas desaparecidas.

El domingo, el gobierno iraní decretó tres días de luto nacional por los llamados “mártires de la resistencia”, en referencia a miembros de las fuerzas de seguridad muertos durante los disturbios. Si bien las autoridades reconocen los reclamos económicos, acusan a los “alborotadores” de estar manipulados desde el exterior, con Estados Unidos e Israel como principales señalados.

El presidente Masud Pezeshkian convocó a una “marcha de resistencia” en todo el país para denunciar la violencia atribuida a “criminales terroristas urbanos”. Sin embargo, las protestas continuaron y en el distrito de Punak, en Teherán, se viralizaron imágenes de manifestantes coreando consignas a favor de la monarquía depuesta.

Desde el exilio en Estados Unidos, Reza Pahlavi, hijo del sha derrocado, instó públicamente a las fuerzas armadas y de seguridad a “apoyar al pueblo”, en un escenario que expone a Irán a uno de los mayores desafíos internos de las últimas décadas, agravado por la guerra de 12 días con Israel en junio de 2025, los golpes a sus aliados regionales y las sanciones vinculadas a su programa nuclear.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario