El movimiento telúrico tuvo su epicentro en el departamento de Ischilín, donde vecinos de Deán Funes alertaron que la sacudida fue «fuerte».
Un sismo de 4.4 grados en la escala de Richter se registró este martes en la provincia de Córdoba, apenas unos minutos después de las 20. El movimiento telúrico tuvo su epicentro en el departamento Ischilín, al noroeste de la capital provincial, y se percibió en numerosas localidades.
Según datos del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), el evento ocurrió a las 20:07 y tuvo una profundidad estimada de 30 kilómetros. Vecinos de Deán Funes, ubicada a 21 kilómetros del epicentro, describieron la sacudida como “fuerte fuerte”, mientras que en Quilino, a 22 kilómetros, también se reportó una percepción intensa.

El temblor alcanzó a ciudades como Cruz del Eje, donde la intensidad fue media, y se sintió en Jesús María, La Falda y Río Ceballos. En Córdoba capital, al igual que en Cosquín y Alta Gracia, el movimiento fue más leve, y apenas perceptible en San Carlos Minas. Testigos señalaron que el fenómeno estuvo acompañado por un sonido similar a un trueno, incluso en edificios de la capital provincial.
Minutos después del sismo principal, el Centro Sismológico Europeo-Mediterráneo (CSEM) emitió un informe posterior en el que ajustó la magnitud a 4.9 grados, tras un análisis más detallado de los registros. Aunque la zona permanece bajo observación por posibles réplicas, no se reportaron daños materiales de consideración ni personas heridas, más allá de la caída de objetos en viviendas y comercios cercanos al epicentro.
Emergencia geológica en Comodoro Rivadavia
En paralelo, Comodoro Rivadavia continúa bajo emergencia tras el colapso de la ladera sur del cerro Hermitte, que provocó un desplazamiento de tierra y afectó a más de 300 familias de los barrios Sismográfica y El Marquesado. El episodio, ocurrido en los primeros minutos del domingo, destruyó viviendas y generó cortes de servicios básicos.
El Consejo Deliberante de Comodoro Rivadavia declaró la Emergencia Geológica y Urbanística en la zona, con medidas que incluyen evacuaciones priorizadas, cierre de perímetros y un plan de contingencia dividido en cuatro fases. La asistencia se concentró en los barrios más afectados y en Los Tilos, donde se registró el mayor impacto sobre la población y la infraestructura.
El doctor en Geología y profesor de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), José Paredes, explicó a Infobae: “toda la ladera sur del cerro Hermitte corresponde a un deslizamiento histórico, anterior incluso al desarrollo urbano de la zona”. Según detalló, la presencia de arcillas expansivas y rocas deformadas incrementa la vulnerabilidad del terreno ante lluvias o cambios bruscos de humedad.
El desplazamiento alcanzó casi 1.500 metros y, en los últimos días, movilizó casas, instalaciones y servicios hacia zonas bajas, como la cancha de golf. Paredes recordó que la ciudad tiene antecedentes de inestabilidad, con deslizamientos previos en el mismo cerro y en sectores como Caballerizas y Saavedra, que en 1995 y 2023 llegaron a interrumpir la ruta nacional 3. En 2017, lluvias extremas también generaron movimientos de tierra en otros puntos de la ciudad.
El geólogo advirtió: “el evento no está terminado, está teniendo lugar”, y señaló que podrían producirse nuevas reactivaciones, aunque de menor magnitud. También remarcó la necesidad de desalojar completamente el área afectada y restringir el acceso, ya que “han quedado muchos sectores muy al límite, en condiciones muy precarias”. El desplazamiento se inició el 27 de diciembre y permaneció activo durante al menos veinte días, con los mayores movimientos registrados en los tres días previos a la evacuación masiva.
