El funcionario se refirió al planteo del titular de la Unión Industrial, Martín Rappallini, quien había advertido sobre las dificultades que atraviesa el nivel de actividad.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y respondió a los cuestionamientos sobre la evolución de la actividad. Durante la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), sostuvo que la reducción del gasto público es una de las principales herramientas para favorecer el consumo, el crédito y el crecimiento.
El funcionario se refirió al planteo del titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, quien había advertido sobre las dificultades que atraviesa el nivel de actividad. Frente a ese diagnóstico, Sturzenegger destacó la evolución del Producto Bruto Interno (PBI) durante la actual gestión.
El ministro recordó que la economía argentina llevaba 12 años sin crecimiento y que el ingreso per cápita había retrocedido 15 puntos. Según su análisis, el período de estancamiento comenzó con la implementación del cepo cambiario.
En contraposición, señaló que la economía creció 6,6% durante el primer año de la administración de Milei y 3,5% en el segundo. Además, mencionó las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que estima una expansión de 2,7% para este año y de 3% para el próximo.
“Después de 12 años con 0 crecimiento, Javier Milei va a terminar su presidencia con el PBI 20% más alto que cuando empezó su presidencia”, afirmó Sturzenegger. De todos modos, reconoció que la recuperación de la actividad “no es pareja”.
El argumento de Sturzenegger sobre el consumo
El funcionario también cuestionó la idea de que el Estado pueda impulsar directamente el consumo mediante incentivos o transferencias. “Hay que entender que el Estado no hace nada. El Estado lo único que hace es gestionar quita de otros”, sostuvo.
En ese sentido, utilizó como ejemplo el denominado “plan platita” y afirmó que ese tipo de medidas implica obtener recursos de determinados sectores para destinarlos a otros. Según su interpretación, cuando esas transferencias se financian mediante emisión monetaria y generan inflación, el impacto resulta todavía más perjudicial.
Por eso, Sturzenegger planteó que la estrategia del Gobierno para favorecer el consumo privado consiste en reducir el gasto estatal. “Si hay algo que podemos hacer para que el consumo crezca, es bajar el gasto público”, afirmó.
El ministro aseguró que durante la gestión de Milei el Estado redujo impuestos por un equivalente a tres puntos del PBI. A su entender, esa reducción permite que una mayor cantidad de recursos permanezca en manos del sector privado.
Crédito, ahorro y estabilidad
Sturzenegger también vinculó la recuperación del crédito con la necesidad de aumentar el ahorro y mantener la estabilidad macroeconómica.
“Queremos hacer crecer el crédito. Tiene que crecer el ahorro y, para crecer, necesitamos estabilidad y necesitamos que el gasto público sea más bajo para que el sector privado tenga más recursos”, explicó.
Según el funcionario, el Gobierno redujo en 15 puntos la presión que el déficit fiscal ejercía sobre el sector privado. En ese escenario, destacó especialmente el papel de los bancos, a los que instó a desarrollar herramientas capaces de atraer el ahorro de los argentinos.
Frente al argumento de que existe poca demanda para esos productos financieros, Sturzenegger planteó que los argentinos sí tienen capacidad de ahorro y mencionó como ejemplo la compra de departamentos con fines de inversión.
La discusión por el gasto público
Al retomar las críticas de Rappallini sobre el nivel de actividad, el ministro consideró que el debate debería concentrarse en las dificultades que implica reducir el gasto estatal.
“Bajar impuestos es facilísimo. Lo que es difícil es pagar el gasto”, afirmó. Para explicar su posición, comparó la situación con el funcionamiento de un banco: “Para un banco es fácil prestar plata, lo que es difícil es que se la pague”.
En esa línea, sostuvo que sería conveniente que el sector privado acompañara al Gobierno en las medidas destinadas a reducir el gasto público, al considerar que ese proceso resulta central para generar condiciones favorables para el crecimiento.
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Por último, Sturzenegger se refirió a la discusión en el Senado por el componente local de los insumos en el marco del denominado Super RIGI. Cuestionó que distintos sectores busquen obtener beneficios adicionales cuando llegan nuevas inversiones y advirtió sobre el impacto que esas políticas pueden tener sobre los costos de producción.
“No podemos estar diciendo que el costo argentino es un problema y, al mismo tiempo, defendiendo políticas que generen el costo argentino”, concluyó.
