“Se vendía igual”: nueva declaración expone el sistema de encubrimiento detrás de las 173 muertes por fentanilo contaminado

Las declaraciones se suman a otras dos ex empleadas que ya habían denunciado controles alterados, planillas fraguadas, presión laboral y manipulación de lotes.


La causa por la mayor tragedia sanitaria de la historia argentina sumó esta semana un testimonio decisivo. En el Juzgado Federal N.º 3 de La Plata, a cargo de Ernesto Kreplak, comenzó la segunda ronda de declaraciones de empleados de Laboratorios Ramallo, la planta donde se elaboró el fentanilo contaminado cuya distribución, a través de HLB Pharma Group, estaría vinculada a 173 muertes de pacientes.

La primera testigo en esta etapa fue una ex trabajadora del área de microbiología, cuyo relato confirma y amplía las irregularidades expuestas previamente por otras empleadas. La mujer detalló fallas graves en los procesos de control, un patrón de ocultamiento deliberado, manipulación de documentación y la venta de lotes contaminados, aun cuando los análisis daban resultados bacteriológicos positivos.

Fuentes judiciales recordaron que la Justicia dispuso el recupero de las ampollas contaminadas que ya estaban preservadas.

Su declaración —a la que accedió Infobae— describe un funcionamiento interno basado en la falsificación de controles, presión sobre el personal y maniobras explícitas para obstruir inspecciones de la ANMAT.

Cultivos bacteriológicos acelerados y ocultamiento de resultados

La testigo explicó que los cultivos microbiológicos, fundamentales para garantizar la esterilidad de los inyectables, debían realizarse durante un mínimo de 14 días. Sin embargo, aseguró que en Ramallo la instrucción “venía desde arriba” y que se obligaba al personal a revisarlos a los tres días, para acelerar la liberación comercial de los lotes.

También afirmó que, incluso cuando los análisis daban positivos, se repetían una segunda y tercera vez, pero que de todos modos los lotes eran vendidos.

Otro punto crítico que reveló fue la existencia de cuadernos donde se asentaban resultados positivos, los cuales desaparecían ante rumores de inspección. Este dato coincide con conversaciones internas incorporadas a la causa, donde jefes de área instruyen a ocultar reactivos vencidos, alterar planillas y “dibujar resultados”.

Fragmentos destacados de la declaración

  • “A los tres días teníamos que mirar los cultivos… pero por protocolo eran 14 días”.

  • “Nos explicaban cómo debía hacerse el análisis y, al mismo tiempo, cómo ellos no lo hacían porque había que vender”.

  • “Si daba positivo, igual se vendía; compañeros me lo decían”.

  • “Los cuadernos con resultados positivos desaparecían cuando se esperaba una inspección”.

Irregularidades sistemáticas: envases defectuosos, falsificación y presión laboral

Los dichos de la nueva testigo se suman a los relatos previos de una “checker” de control de calidad y otra técnica de microbiología. Ambas describieron prácticas reiteradas:

  • Envases con partículas, pelos o defectos que no eran descartados.

  • Planillas falsificadas, con firmas alternadas para simular controles reales.

  • Reactivos vencidos y órdenes de “usar lo que quede”.

  • Lotes camuflados para coincidir con días habilitados por ANMAT.

  • Resultados negativos falsos, ordenados por superiores.

  • Tres muestras tomadas del mismo punto, violando el protocolo.

La técnica de microbiología agregó situaciones de gravedad:

  • Contratación irregular, sin firma de contrato.

  • Manipulación de resultados, obligándolas a anotar valores falsos.

  • Análisis no hechos que aparecían cargados como realizados.

  • Hojas arrancadas de libros de producción.

  • Preparación express de la planta ante inspecciones, con cambios repentinos de pintura, pisos y puertas.

Según relataron, entre febrero y marzo el laboratorio funcionaba en un clima de tensión permanente.

Chats internos: evidencia de encubrimiento

El expediente contiene decenas de conversaciones extraídas de los teléfonos de directivos y jefes. Algunos mensajes:

  • “Escondieron todos los reactivos vencidos”.

  • “El fentanilo dio mal, hay que repetirlo mañana”.

  • “No dibujemos más resultados”.

  • “La semana que viene hay inspección de ANMAT”.

  • “Esa producción se hizo en el aire en lo documental”.

Para los investigadores, estas pruebas muestran un sistema de encubrimiento sostenido, no hechos aislados.

Peritajes: 38 de 40 muertes muestran infección compatible

Un informe reciente del Cuerpo Médico Forense analizó las primeras 40 historias clínicas:

  • 38 de 40 muertes presentan infecciones compatibles con la administración de fentanilo adulterado.

  • El Instituto Malbrán detectó en los lotes 31202 y 31244 un proceso productivo “poco robusto e inconsistente”.

  • La ANMAT había prohibido el lote 31202 por “desvío de calidad”.

Procesados y detenidos

La causa tiene 14 procesados. Entre los detenidos en Marcos Paz están:

  • Ariel García Furfaro, dueño de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo.

  • Diego García, su hermano.

  • Javier Martín Tchukrán, director de Manufactura.

  • José Antonio Maiorano, director técnico.

Con prisión domiciliaria:
Nilda Furfaro y Carolina Ansaldi.

Procesados sin prisión preventiva:
Eduardo Darchuk, Edgardo Sclafani, Rocío Garay, Dayana Astudillo Bolívar, Adriana Iúdica, Wilson Daniel Pons, María Victoria García y Víctor Pablo Boccaccio.

Todos enfrentan cargos por adulteración de sustancias medicinales con resultado de muerte, en concurso con adulteración peligrosa para la salud pública.

Una tragedia histórica

Con testimonios, peritajes, chats internos y documentación secuestrada, la Justicia comienza a consolidar un cuadro de gravedad estructural: un laboratorio que operaba fuera de norma, con controles adulterados, documentación falsificada y producción habilitada aun estando inhabilitado.

El caso ya es considerado el “Cromañón sanitario”, comparable incluso a la tragedia de Once, por su impacto, dimensión y la cantidad de víctimas que podrían haberse evitado.

La investigación continúa, y nuevas declaraciones serán tomadas en las próximas semanas, aunque para los investigadores la línea es clara: detrás de las 173 muertes hubo una cadena sistemática de negligencia, falsificación y encubrimiento.

Entradas relacionadas

Deja un comentario