Se aceleró la inflación y se habilita fuerte suba en servicios

Los precios de la canasta básica escalaron 2,5% en el décimo mes del año, según estimaciones de consultoras privadas, y se espera un bimestre «caliente» por la liberación de ajustes postergados en combustibles y servicios públicos.


Por Roberto Pico

La inflación se aceleró en octubre por el peor de los motivos: la suba de los alimentos. Este incremento en la canasta básica, sumado al proceso de actualización de tarifas de servicios públicos que arranca en noviembre, configura la «factura» del desbarajuste monetario y cambiario que se produjo en las semanas previas a la elección de medio término.

Estos dos efectos impactarán sobre los servicios privados que incorporan los aumentos, lo cual prolonga el impacto en los presupuestos de empresas y familias.

Con los primeros datos, economistas cercanos al oficialismo buscaron minimizar el impacto de la suba del dólar (el traslado a precios), que comenzó a mediados de septiembre. Sin embargo, con el correr de los días, los relevamientos privados empezaron a mostrar lo contrario.

Aunque los incrementos estuvieron lejos del 15% que escaló el dólar en los últimos tres meses, la tendencia marca que, a medida que haya margen, buscarán recuperar el terreno perdido. La inflación, medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), mostró un piso de 1,6% en junio. Luego, el indicador fue de 1,9% en julio y agosto, saltando a 2,1% en septiembre. Para octubre, los cálculos de las consultoras privadas estiman una variación por encima de ese valor. Una señal de este proceso es el avance de 3,7% que registraron los precios mayoristas en septiembre.

Los alimentos, principal motor del rebrote

Lo que más preocupa de octubre es que el rebrote inflacionario tiene como principal motor a los alimentos.

El último informe de la consultora LCG revela que, en el décimo mes del año, los productos de primera necesidad aumentaron 3,6%. Los mayores incrementos se observaron en lácteos y huevos (10,3%), frutas (4,4%), y verduras (3,4%), mientras que en carnes el alza fue de 1%. Por su parte, para Eco Go, el incremento en alimentos es de 2,8% y, por ende, la inflación mensual se situaría en la zona de 2,4%.

Econviews y Libertad y Progreso proyectan variaciones en el rango superior, entre el 2,4% y el 2,8%. Ambas firmas señalaron la fuerte incidencia de los alimentos en esta tendencia. Con pronósticos más moderados, la consultora Analytica proyectó que el nivel general de precios al consumidor alcanzará el 2,2%, una variación similar al dato oficial de septiembre. La variación más baja le da C&T, 2%.

El escenario para el último bimestre del año se presenta más complicado en materia de precios. Luego del ajuste monetario implementado por el Banco Central antes de las elecciones para contener el dólar y la inflación, el equipo económico revirtió la estrategia.

La nueva política busca inyectar liquidez al sistema para lograr una reactivación más firme: se liberaron más de $ 4,5 billones en la última licitación y se flexibilizaron los encajes bancarios para favorecer la baja de la tasa de interés. Esto se suma a los planes de recomponer reservas mediante compra de dólares por parte del Banco Central, lo cual requiere emisión monetaria.

Siguiendo la teoría libertaria, esta mayor circulación de moneda tendrá impacto directo en los precios, máxime en un período que suele ser más complejo en materia inflacionaria debido a los gastos que conllevan el fin de año y el inicio de la temporada de verano. Luego de pagar el costo político de una fuerte contracción en la actividad en la previa electoral, el Gobierno da señales de que convalidará algún punto más de inflación para que se active la calle.

Una inflación del 2,5% para octubre con tendencia alcista dispara una serie de aumentos que impactarán en los costos empresariales, comerciales y en los bolsillos familiares. Esto se debe a que rubros como combustibles, tarifas, colegios privados y prepagas replican el IPC para actualizar sus valores mes a mes.

Un salto de esta magnitud también complica salarios y jubilaciones. Los acuerdos paritarios para salarios, en su mayoría, han quedado desfasados con cláusulas de aumentos inferiores a la inflación real. En el caso de los jubilados, cobrarán en noviembre un aumento de 2,1%, correspondiente a la inflación de septiembre.

En combustibles, el Gobierno publicó la resolución que retoma la actualización del tributo incorporado, el cual equivale a unos $ 15 por litro. Se prevé recuperar los atrasos acumulados a lo largo de 2026 por postergaciones pendientes de 2024 y 2025. En el sector estiman que esto implica un alza del 15% sobre los precios actuales, a lo cual deberá sumarse el incremento que disponga cada petrolera.

También se anunciaron las subas en las boletas de gas y electricidad. Luego de mantener las subas acotadas en la zona del 2% antes de las elecciones, el Ministerio de Economía convalidó un incremento del 3,8% que comenzará a regir desde este 1º de noviembre, con distinta incidencia según la zona del país y los proveedores de los servicios.

De esta forma, se avanza en la reducción de subsidios para consolidar el equilibrio fiscal. La contrapartida será su impacto en la composición de costos y, por ende, en la inflación. Pese a este nuevo panorama, Milei insiste en que hacia mediados de 2026, aunque ahora ya lo postergó hasta agosto, la inflación será cuestión del pasado.

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